TALLER DE ESCRITURA "A ORILLAS DEL BU REGREG" DEL INSTITUTO CERVANTES DE RABAT

Bienvenidos a «A orillas del Bu Regreg», el blog de los integrantes del Taller de lectura y escritura creativa, un curso especial que realizamos desde hace doce años en el Instituto Cervantes de Rabat (Marruecos).

En este espacio damos a conocer los cuentos, poemas y otros ejercicios de escritura que se proponen en clase y que realizan nuestros alumnos, aunque también publicamos colaboraciones de nuestros lectores.

Muchas gracias por leernos y por compartir vuestras opiniones.
Ester Rabasco Macías (profesora del Taller)

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lunes, 11 de noviembre de 2013

“DON ANTONIO” de ANASTASIO GARCÍA


Francisca: ¿Has visto a Don Antonio?
Adela: ¿A quién?
Francisca: A Don Antonio  
Adela: ¿El cura o el médico?
Francisca: Mujer… No cometas sacrilegio (La madre se lleva las manos a la cabeza).
Adela: No sé, madre, es usted, que no habla claro, o seré yo, que no la entiendo. Últimamente anda usted muy rara y cavilando mucho.
Francisca: No hija, será la edad (lo dice bajando el tono de voz) que ya va una para vieja…
Adela: ¡No diga usted eso, madre! Usted es joven y guapa. Lo que tiene que hacer es quitarse esa ropa negra, aliviar el luto! ¡Son ya diez  años! (Se lo dice señalando la ropa con un gesto brusco, algo enfadada)
Francisca: ¡No digas eso! A tu padre tengo que guardarle el luto toda la vida, como está mandado. Además… ¿qué dirán tus tías? ¿Y las vecinas?
Adela: ¡Qué dirán! ¡Qué dirán! Qué dirán!  ¡Ya estamos con el dichoso qué dirán! ¡Pues que digan lo que quieran!
Francisca: Para ti todo es fácil, no encuentras problema en nada. Te pareces a tu bisabuela Paca, que  fue una fresca toda su vida. Además, nosotras, dos mujeres solas en casa, sin un hombre que nos cuide, tenemos que ser recatadas.
Adela: Ya ha salido el tema del hombre. Ahora me preguntará que cuándo me voy a casar, ¿verdad? (Un poco nerviosa y agitando las manos)
Francisca: Sí  hija…  Yo ya estoy mayor y cualquier día os doy un susto. Tu hermano, desde que se fue a Argentina,  no ha vuelto y (con resignación) creo que cerraré estos ojos sin verlo más. Piensa… ¿qué va a ser de ti? ¿Qué harás sola en esta casa?
Adela: No siga, madre.
Francisca: Don Antonio parece buena persona. Dicen que tenía una novia y que se iba a casar pronto, pero la pobre se murió. Dicen que se murió porque le picó una gallina.
Adela: (En tono burlón.) Entonces, no será buen médico si no la pudo curar.
Francisca: Mujer… estaría de Dios. (Baja la cabeza y empieza a quitarse  unas motas que tiene sobre la falda.) Me ha dicho la Matea que, si quieres, puede hablar con él (Lo dice casi en un murmullo.)
Adela: ¿Cómo? ¿Todo esto ya está planeado? ¿Me voy a casar con quien usted diga y no con quien yo quiera?
Francisca: Don Antonio es una buena persona, además tiene carrera, con él nunca te faltará de nada.
Adela: Pero madre… ¡Si me dobla la edad!
Francisca: ¿Y qué mas da? Tendrás una casa y cesta para hacer comida caliente todos los días. Tu padre también era mayor y ya ves… Juntos toda la vida y muy felices (pone cara de felicidad y alegría), aunque claro, también teníamos nuestras cosas…
Adela: Sí, sí, y seguro que me quedaré  como usted, viuda en la flor de la vida.
Francisca: Eso solo si está de Dios. (Con tono de tristeza y resignación)
Adela: Escuche madre… Yo… Bueno… No quiero casarme ni con Don Antonio ni con nadie. (Baja el tono de voz y tiene la mirada puesta en la ventana) Quiero salir de aquí, quiero estudiar. Me he carteado con la prima Antoñita y dice que puedo vivir con ella, en Madrid, que su casa es muy grande y que a su marido no le importará…
Francisca: ¿Cómo? ¿Salir de mi casa así? ¿Sin marido que  guarde la honra de la familia? ¡Mientras yo viva no lo permitiré! (Lo dice casi gritando y da un portazo al salir de la habitación).

Rabat, 1 de noviembre de 2013
Anastasio García
Basado en un ejercicio sobre El sí de las niñas de L. F. de Moratín

“EL VELO” de ABDELLAH EL HASSOUNI


El famoso Café Maure de Rabat durante la puesta del sol. Ilias y Flora entran y piden al camarero dos vasos de té y algunas galletas marroquíes.

I-         ¿Te gusta el café? Es el más antiguo y el más tradicional de Rabat.
F-        La vista sobre la desembocadura con esta puesta del sol es magnífica. Pero, los clientes son una mezcla bastante peculiar.
I -        El país es todo en sí una mezcla muy sabrosa.
F -       Pero, dime… ¿Es posible que una chica que lleve velo pueda tener novio, como la pareja de enfrente?
I -        En cierto modo, la respuesta es sí. Pero, si lo deseas, te compraré un velo mañana mismo por la mañana y lo podrás comprobar tú misma directamente.
F -       ¡Cállate, por favor! Si no te atreves a besarme o a tomarme entre tus brazos en público, como lo hacías antes, cuando estábamos en España, entonces… ¿qué harás si me pongo un velo?
I -        Mi amor, para ti yo nunca cambiaré, eso es justo una cuestión de circunstancias. El país es conservador, aquí la gente y la familia son tradicionales.
F -       ¿Y yo qué hago en medio de todo eso……?
I -        Eres mi amor, mi media naranja, mi luz.
F -       No, no pienso en eso... Dime, para que puedas abrazarme, ¿debo esperar una pequeña esquina oscura? Y para que me acaricies… ¿debo esperar a que llegue la noche y estar contigo en un dormitorio?
I -        La reserva alimenta el deseo y la discreción refuerza la intimidad.
F -       Pero, mira, el chico de la pareja de enfrente toma entre sus manos las manos de la chica... Debió de planificarlo desde hace bastante tiempo…
I -        Ves, existe siempre el buen lado de las cosas.
F -       Deberé armarme de una gran paciencia.
I -        Creo que sí, ángel mío….
F -       ¡Pues los besitos y las caricias los reservamos para esta tarde…!

Abdellah El Hassouni
Rabat, 23 de octubre de 2013
Ejercicio realizado a partir de un diálogo de “Don Juan Tenorio – Parte I, Acto IV, Escena III” de José Zorrilla.

“LA VIDA ES SUEÑO” de ABDELLAH EL HASSOUNI


Mientras daba mis primeros pasos en este mundo, ya soñaba con crecer, crecer rápidamente, muy rápidamente, para parecerme a papá, aquel hombre que iba en su gran moto, alto, moreno, seguro y tranquilizador. Desgracia o sueño rápidamente quebrado… porque él decidió dormir un largo sueño sin sueño. Hacia mis doce, yo ya soñaba con hacerme soldado, aquel que podía salvar a los frágiles, a los oprimidos, al mundo entero, aquel que se enfrentaba a los malos, que procuraban dominarlo y sacar provecho de sus recursos. Grendizer, el valeroso combatiente, el de los dibujos animados japoneses, era quien me inspiraba aquellos sueños, cada tarde, después de la escuela.
Una mañana, me desperté al alba con la sensación de que todo era posible; acababa de cumplir dieciocho años. En esa época, me proyectaba yo hacia un futuro que borboteaba, un futuro tumultuoso y frenético. Así, entrañable y completamente idiota, ya no necesitaba más héroes: mi mente había hecho de mí un héroe singular, un Che Guevara local. Creía que no había nadie más apto que yo para luchar contra la tiranía y la dictadura, para instalar la verdadera democracia y para participar en la educación de aquella nación nuestra tan ignorante. Pero, la frenética vida a uno le hacía cambiar de perspectivas a cada instante. Unos años después, una vez fueron digeridos los acontecimientos de mayo del sesenta y ocho, mientras la lucha por los derechos de la mujer se ponía de moda y se volvían una tendencia, yo, por mi parte, descubría la utopía de la lucha de clases, la ilusión del la Internacional Socialista, las bellas mentiras políticas que fulguraban en el lejano horizonte azul. Poco después, me encontré en mi propio espejo a un cretino con orejas de burro, un pobre tipo que no había comprendido para nada los sueños ni la vida.
Y, luego, los sueños fueron cambiando de género, de adjetivo, de orilla… Se habían vuelto sociales. «El matrimonio es como el vino, mejora con el tiempo», «Los chiquillos proporcionan la mejor borrachera en esta vida terrena», «El trabajo con los ejecutivos agresivos nacionales es tan bello y ligero como una copa de champán». Sí, había conseguido llegar al estado de embriaguez, pero no precisamente al deseado. Los dos universos, el de la realidad y el de la ficción, que parecían estar tan próximos y que casi se tocaban, finalmente eran tan diferentes que nunca se cruzaban…
Todo esto pasó en unas horas sumadas a una porrada de años o décadas, hasta el punto en que dejé de contar los sueños y si se cumplían o no. Ya no me sorprendía el no quedarme sorprendido, ni el no estar todavía maravillado y me abstenía de alcanzar certezas. Era más bien una forma de cansancio, de hastío, de agotamiento. Al no sentir ya la estimulación del sueño, dejé de sentir los momentos que disfrutaba cuando aún tenía la oportunidad de soñar. Me consolaba diciéndome que «lo esencial es no ser alguien preso de su propio sueño». ¡Plof!
Ahora, que me parezco a los residuos de las antiguas civilizaciones dominantes, que el sol de mi vida decae lentamente, que contemplo este cielo aparentemente vacío, pero tan superpoblado de abuelos y abuelas, que me hice verdaderamente gruñón, ahora, continúo mirando, en medio de un silencio ensordecido, cómo sueñan los demás…


Abdellah El Hassouni. Rabat, 29 de octubre de 2013  
Texto basado en “La vida es sueño” de Calderón de la Barca

“LOS AMORES DE OMAR” de ANASTASIO GARCIA Y RKIA OKMENNI


Ana y Omar entran en el famoso café de Rabat. Se sientan en una mesa bien elegida para disfrutar de la vista magnífica de la desembocadura del Bu Regreg y del océano Atlántico.
OMAR: ¿Qué te parece la vista desde aquí? ¿Te gusta?
ANA: Me encanta. Ya he estado en Rabat una vez con mi ex marido, pero… no disfruté de la ciudad. Y tú, ¿qué miras?
OMAR: El mar…. El infinito…
A: Pero… ¡Si me estás mirando a los ojos!
O: Por eso... Son tan azules y bonitos, que me pierdo en ellos.
A: ¡Por Dios! ¿Por qué dices eso? ¡Me estás asustando!
O: ¿No has notado nada? ¿No has visto que desde que te conocí te trato de una manera especial? ¿No sientes nada por mí?
A: ¡Calla, no sigas! No estoy preparada para escuchar eso. Eres un buen guía Omar… Pero, yo me vuelvo dentro de tres días.
O: ¿Por qué?  Nada ni nadie te detiene allí. Quédate aquí, conmigo. Te puedo descubrir todo lo que siempre has soñado, no te arrepentirás.
A: Mira… ¡No! Tú eres casi un niño y yo voy a volver a mi país.
O: Puedo ir contigo, quiero salir de aquí. ¡Necesito libertad! Y eso es… lo que siento cerca de ti, Ana…
A: No, no sigas. Cállate y vete. Olvídame o guárdame como un buen recuerdo y vive sin mí, como siempre lo has hecho. Es lo mejor y algún día lo comprenderás.
O: De verdad te quiero, Ana. No insisto más, te dejo tiempo para pensarlo. Siempre te esperaré, ya lo sabes… Tienes mi correo. Y tómate ese té con menta porque cuando se enfría no está bueno.
(Ya Omar va mirando a las turistas que entran en el café mientras se bebe el té)
Anastasio Garcia, Rkia Okmenni
Rabat, 24 de octubre de 2013
Ejercicio: Fragmento-teatro (“Los amores de Omar”)

lunes, 9 de septiembre de 2013

PROGRAMACIÓN TALLER 2013-2014



PROGRAMACIÓN DEL CURSO OCTUBRE 2013-FEBRERO 2014 

LITERATURA POR TAREAS III

POESÍA: ORGANIZAR UN CERTAMEN POÉTICO

ü      Conocer distintos tipos de poesía amorosa.
ü      Reflexionar sobre la función lúdica del texto poético.
ü      Realizar un recorrido de tipo cronológico por la poesía amorosa.

Lectura de textos narrativos:
¾             Lírica tradicional española en la Edad Media…
¾             Garcilaso de la Vega (1498-1536)
¾             Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695)
¾             Rosalía de Castro (1837-1885)
¾             Pablo Neruda (1904-1973)
¾             Jaime Sabines (1926-1999)
¾             Luis García Montero (1958-)

***TAREA DE ESCRITURA FINAL: ESCRIBIR UN POEMA DE AMOR Y ORGANIZAR UN MINI-RECITAL CON NUESTROS POEMAS.

NARRATIVA: TAREA II. CROQUIS DE NOVELA

ü      Reforzando el tema del “narrador” y del “punto de vista”.
ü      Reforzando la “caracterización de personajes”.
ü      Reforzando el tratamiento de “tiempo” y “espacio”.

Lectura de textos narrativos:
¾             Leopoldo Alas “Clarín” (1852-1901)
¾             Miguel de Unamuno (1864-1936)
¾             Antonio Muñoz Molina (1956-)
¾             Juan José Millás (1946-)
¾             Almudena Grandes (1960-)

Lectura y exposición individual sobre una novela:
Cada alumno realizará la lectura de una novela y realizará una exposición en clase.

***TAREA DE ESCRITURA FINAL: CONTINUAR CON EL PROYECTO DE “ESCRIBIR UNA NOVELA”.

TEATRO: LECTURA DRAMÁTICA DESDE EL ESCENARIO

ü      Identificar las fases de la acción dramática.
ü      Reconocer el diálogo y el monólogo como elementos peculiares de la obra dramática.
ü      Identificar los elementos que definen la lectura dramática.

Visualización de obras de teatro:
¾             Félix Lope de Vega y Carpio (1562-1635)
¾             Federico García Lorca (1898-1936)
¾             Enrique Jardiel Poncela (1901-1957)
¾             Fernando Arrabal (1932-)

***TAREA DE ESCRITURA FINAL: ESCRIBIR UN “SKETCH” TEATRAL Y REPRESENTARLO EN CLA

jueves, 13 de junio de 2013

MICROCUENTOS (SOBRE LA MUERTE) de Iman Tanouti



I.
Asomando su pierna flaca tras la cabecera de la cama, se burla de él, posa sus alas sobre su mejilla hundida, sobre su boca sin aliento, se posa sobre sus manos rígidas y cansadas, se posa sobre sus ojos entreabiertos y de  mirada perdida, sobre su mentón de carne flaca que apenas respira, se burla, da vueltas y vueltas a sabiendas que él ya no puede aplastarla con la mano, solo puede mirarla, indefenso, inseguro, impotente, se deja llevar lentamente, tranquilamente, renunciando a todo esfuerzo, suspira, se apaga…
II.
En plena reunión de trabajo, el empleado se tiró por la ventana, ante las miradas espantadas de sus colegas. Uno de ellos alcanzo a sujetarlo de una mano, haciendo un esfuerzo descomunal, pues el hombre gozaba de una corpulencia impresionante. El suicida se izó lo suficiente como para morder la mano que lo sostenía y deslizarse definitivamente hacia el vacío. El colega, ofendido, no dudo en seguirle el paso.

III.
Ya había llegado al límite de lo tolerable, de lo permitido, se había dejado llevar, encaprichándose una y otra vez. Miraba de reojo el pequeño bote que se hallaba sobre la mesita, doblando la espalda con ganas y remordimientos. Sabía que la decisión era difícil pero habría que tomarla. Se agachó extendiendo cautelosamente las manos temblosas y húmedas hacia el pequeño bote. Luego, tomó uno, dos… Y luego siguieron los demás de manera apresurada y casi de golpe… Y es que aquellos caramelos de frambuesa eran una delicia.



Iman Tanouti
Rabat, 12  de diciembre de 2012
Ejercicio sobre microcuentos.

“IMANE (En torno a morados e imanes)” de ANASTASIO GARCÍA



             Mamá se va a enfadar. Otra vez me he manchado los zapatos de barro. Pero, ¿qué culpa tengo yo de que por el camino se ensucien…? Si al menos estuviera aquí papá o el tío Karim, siempre los tendría limpios, pues volvería de la escuela montada en la moto.

            Entro en casa y oigo reír a mamá. Creo que también está cantando y yo me pongo contenta. Si mamá está contenta, no se enfadará mucho al ver mis zapatos sucios. La llamo y la tengo que llamar otra vez porque no me contesta. Warda, mi flor, mi rosa… ¿Dónde estás?

            La oigo venir corriendo y me abraza, me estruja, me aprieta y me dice que soy su vida, su amor y que me quiere mucho. Yo no sé qué pensar, pues cuando me abraza, a veces no puedo respirar, y en la escuela la maestra nos ha dicho que cuando una persona no respira se pone morada y luego se muere. Así que yo tengo miedo de ponerme morada. Muchas veces, cuando salimos a jugar, Amina me dice que se ha puesto morada de comer. Pero por más que la miro y la remiro, no la veo morada. La verdad es que a mí no me gusta el color morado.

            Mamá me dice que ha hablado con papá, que está muy bien y que piensa siempre en nosotras. Pero si tanto nos quiere… ¿por qué no estamos con él? ¿Por qué él está allí y nosotras aquí? Siempre se lo pregunto a mamá y me dice que dentro de muy poco tiempo estaremos todos juntos. ¿Y el tío Karim también? Mamá dice que sí… Pero yo veo que cada vez que le pregunto por él se pone un poco triste. Seguro que también lo echa de menos, como a papá. Yo le digo que no se preocupe, que tenemos que estar contentas para que papá y el tío Karim también estén bien.

            Papá dice que allí, donde él está, mi nombre no existe, pero que hay una cosa que se llama como yo. No comprendo nada. Entonces ¿allí yo soy una cosa? Se lo he preguntado a la maestra, que lo sabe todo, y me ha dicho que no, que soy una persona aquí, allí y en todo el mundo. ¡Qué alivio! Yo también quiero ser maestra para saberlo todo, pero Warda quiere que sea veterinaria, yo no sé qué es eso y me ha dicho que eso es ser médico, médico de los animales. Dice que si tenemos un veterinario en casa, al final tendremos mucha leche. Yo no lo entiendo. La verdad es que últimamente no entiendo muchas cosas. La maestra dice que es normal, que cuando sea mayor lo voy a comprender todo. Le he preguntado a mamá qué tiene que ver la leche con el médico de los animales y dice que si una vaca está enferma no da leche, pero que si el médico la cura puede dar mucha leche y por eso, si yo curo a las vacas enfermas, podremos tener mucha leche. Pero ahora no tenemos médico y las vacas dan leche… ¡Qué ganas tengo de ser mayor!

            Papá dice que aquí me llamo Imane, pero que allí esa cosa se llama imán. No entiendo nada. Dice que esa cosa atrae el hierro y que si la ponemos al lado de algo de hierro, se pega. A mí eso me da miedo, porque a veces pienso que, si paso cerca de algo con hierro, puede pegarse a mí. Un día soñé que un caldero de mamá se me ponía en la cabeza y no me lo podía quitar y que, cuando iba por la calle, todos lo calderos, clavos, herramientas… salían desesperadamente de las casas para pegarse a mí. Yo no soy un imán, yo soy Imane. Lo que no sabe papá, es que todas las noches quiero ser un imán, no para atraer al hierro, sino para atraerlo a él. Quiero que venga y que me estruje, me apriete y me diga que soy su vida y que me quiere mucho, como me dice mamá. Aunque no quiero ponerme morada.


Anastasio García García

Rabat 30 de mayo de 2013

Basado en la secuencia “Beatriz (Los rascacielos)” de la novela Primavera con una esquina rota de Mario Benedetti.

jueves, 30 de mayo de 2013

« LIBERTAD EFÍMERA » de ABDELKRIM TADILI

 Hermano, estoy solo en mi cuarto de la ciudad universitaria, en Francia, donde ya llevo dos noches. Aquí ya paso frío, aunque sólo estamos en septiembre. Desde el balcón disfruto de una vista panorámica que da sobre la hierba, los campos, el bosque. Más a lo lejos, más abajo, se ve el puerto fluvial, donde de vez en cuando suenan las sirenas de los barcos. Esta mañana he salido para dar un paseo de reconocimiento de la ciudad y me ha llamado la atención la limpieza de la ciudad, su ritmo de estrés y los apretujones de la gente.
 Me acuerdo todo el tiempo de vosotros, de vuestro rostro en la estación de trenes de Rabat al despedirme y he sentido  en lo más profundo de mí mismo un desgarramiento provocado por nuestra separación, por estar lejos de papá y de mamá…
 En cuanto al viaje empezó bien hasta llegar a Tánger, pero en Algeciras, en España, las cosas comenzaron a complicarse. Por la noche el tren iba atestado de gente. Había estudiantes, trabajadores, y tanto españoles como turistas. Me resultó bien difícil encontrar sitio en un compartimiento. Había bastante desconfianza entre los viajeros; así que pasé la noche en vela. Al día siguiente, descubrí España a través de las ventanillas del tren. España es un país magnífico, con naturaleza variada, gente de aspecto simpático y mujeres guapas.
 Durante el viaje conocí a una mujer que iba a Holanda para ver a su familia. Es curioso, pero al conocerla sentí por primera vez  una impresión de libertad y de independencia que no había sentido antes. Desgraciadamente, el viaje compartido terminó en París y nos separamos. Y si  ahora me preguntaras si me gustaría volver a hacer el mismo viaje en las mismas condiciones, mi respuesta sería con toda seguridad “sí”.

Abdelkrim Tadili
Rabat, 22 de mayo de 2013
Basado en «Intramuros (Esta noche estoy solo)» de la novela Primavera con una esquina rota de Mario de Benedetti.


TILILA (EL IMPERATIVO) de ABDELLAH EL HASSOUNI

- Tilila, bébete el vaso de leche.
- No, no tengo ganas y no me gusta la leche. Ya bebí un poco ayer.
- Pero, ¿cuántas veces debo repetirte que es necesario beberse cada día un gran vaso de leche para crecer?
- Por ahora me niego a crecer. Espero el regreso de papá para hacerlo. Por lo menos él, me riñe poco y, cuando lo hace, no grita.
Rim, mi mamá, me habla todo el tiempo dándome órdenes: acaba tu plato, ponte derecha en la mesa, come lentamente, no tragues sin masticar bien, acaba tus deberes, arregla tus juguetes, cepíllate los dientes… Yo a menudo disfruto haciendo todo lo contrario o haciéndolo todo muy lentamente para fastidiarla excepto, evidentemente, cuando la necesito para algo. Mi abuelo Adam, el papá de mi mamá, a menudo me murmura al oído que hay que responderle «Sí, mi capitán». Pero yo no lo hago para no ponerla demasiado nerviosa y para poder ponerme mi pantalón de peto azul preferido con la camiseta roja. Pero eso sí: su manera de hablarme me ayuda a mejorar mi nota en conjugación. No toda la conjugación, sino en el imperativo. Soy la mejor a la hora de conjugar el imperativo en la segunda persona del singular. Si Rim, mi mamá, utilizara otros tiempos de la conjugación, yo incluso podría conseguir una mejor nota. Soy buena en matemáticas, pero no en gramática. En gramática hay siempre confusión, demasiados tiempos en la conjugación y demasiados verbos.
Yo, cuando sea adulta, no tendré que ocuparme de los errores gramaticales. Las personas adultas no están obligadas a tener cuidado con la conjugación cuando hablan entre ellas y a menudo utilizan sólo el imperativo para dirigirse a nosotros, los niños. La vida de los adultos es más simple. Algunas veces deseo parecerme a mis abuelos. Ellos no hacen nada más que esperar a que vayamos a verlos. Cuando estoy con mi abuelo, aprovecho para hacerle un montón de preguntas como “¿Por qué Dios no está casado?” o “¿Por qué los perros corren siempre tras los gatos?” o “¿Cuando una piedra se haga grande se llamara peñasco…?” Para ciertas preguntas, me pide que espere un poco. Parece que se comprende todo mejor cuando uno es adulto. Mi papi Adam me lee libros y no se salta líneas. Y si le pido que relea la misma historia, no me lo niega. Cuando paseamos por los caminos de la granja, se para siempre para mostrarme las plantas, las hojas secas o las orugas. Me enseña las raíces, las yemas, las flores, me habla de sus colores y me pide que no pise las cosas que crujen. Mi mami Hiba es una mami maravillosa. A menudo me lleva a las tiendas de caramelos o de chocolates. Todo el mundo debería tener una mami, porque, ella y mi papi son los únicos adultos a quienes les gusta pasar el tiempo conmigo, sobre todo cuando no hay dibujos animados en la televisión.
Mi papá no es tan viejo como mis abuelos. Con él, nunca oigo escapes de gas cuando se inclina y no me dice que es cosa del perro. Es más jugador y corre mejor y yo puedo compartir con él algunos juegos donde hasta nos empujamos un poco. Mi mamá me dice que ahora está retenido lejos y que estará de vuelta tan pronto como pueda. Lo echo muchísimo de menos. Es el único de la familia que, como yo, tiene la piel del color de las almendras tostadas. Los otros tienen una piel blanca, tan blanca como la leche. Por eso he decidido no beber más leche, así conservaré el mismo color de piel que mi papá.

Abdellah El Hassouni
Rabat, 27 de mayo de 2013
Basado en la secuencia “Beatriz (Los rascacielos)” de la novela Primavera con una esquina rota de Mario Benedetti.

miércoles, 29 de mayo de 2013

“PÉRDIDAS” de ANASTASIO GARCÍA

Mucho tiempo después, en las frías y también en las calurosas noches de insomnio, iba a recordar, más frecuentemente de lo que a él le hubiese gustado, aquellas tardes de sol compartidas con los amigos, aquella inocencia común, corriendo tras un ratón antes de que desapareciera, temeroso, para volver a aparecer, pasado un tiempo, desafiante. Se acordaba, como si hubiese terminado de comérselos, de los bocadillos que le preparaba su abuela o de la expresión de la cara de su madre tras buscar insistentemente la onza de chocolate, para luego confesar que había sido él quien se la había comido, aunque en realidad quien se las comía era el canijo, como cariñosamente lo llamaba.
Recordaba cuando él y su gran amigo, el canijo, su casi hermano, pues se habían amamantado de la misma leche, se tumbaban en la hierba y veían esos extraños pájaros que siempre volaban en línea recta e iban trazando el camino para los siguientes, aunque desapareciera casi de inmediato, por eso, según Karim, el siguiente pájaro tardaba algún tiempo en pasar, ya que tenía que buscar el camino por sí solo… ¡Bendita inocencia!
Un día le preguntaron al maestro cómo se llamaban esos pájaros. No son pájaros, son aviones y dentro hay personas que viajan de un lugar a otro….
A partir de ese día su vida cambió. Se imaginaban dentro de los aviones, o pájaros grandes, como acordaron llamarlos, viajando, descubriendo nuevos lugares. Se imaginaban que eran esos exploradores que aparecían en los tebeos. Correrían muchas aventuras y ganarían mucho dinero y así podrían construir una gran casa para vivir con gran comodidad y no como ahora, todos hacinados.
Casi lo consiguieron. Al menos en parte, ya que en un abrir y cerrar de ojos, la miel de los labios se les escapó. Lo único que consiguió, y pensaba en singular, fue conocer otro mundo, hostil, a veces un poco cruel, aunque también con momentos agradables, ya que una parte de todo el proyecto se quedó a mitad de camino. Cuando recordaba todo esto, maldecía el día en que le preguntaron al maestro qué eran esos extraños pájaros y las ideas empezaron a anidar en sus cabezas.
¿Había merecido la pena? Se preguntaba continuamente. La respuesta era obvia.

Anastasio García.
Rabat, mayo de 2013.
Basado en “Beatriz” (Las estaciones)”de la novela Primera con una esquina rota de Mario Benedetti.

« ALEGRÍA EN MI PRIMERA POESÍA » de HOUDA BENZZOUBEIR (Colaboración)


Quiero hacer mi primera poesía
para hablar de los sentimientos,
para describir la alegría
que ocurre en algunos acontecimientos.

Quiero decirle a la gente:
no gastes tu tiempo en buscarla,
mira a tu alrededor solamente
y descubrirás cómo sentirla.

Hay alegría en las flores,
en sus diferentes olores
y en sus bonitos colores.

Hay alegría en la sonrisa de los niños,
en los abrazos y en los sueños,
en la suave mano de la madre
y en el consejo del padre.

Hay alegría en toda la vida,
la hay en la ayuda de la amiga,
la hay en la fiesta y en la broma
y en el blanco de la paloma.

La alegría esta en todos los lugares,
se difunde como una enfermedad
y podemos sentirla a cualquier edad.

No gastes tu tiempo en buscarla :
siéntela y vívela.



Houda Benzzoubeir (estudiante de español de B1.1 en el I.C. de Rabat)

martes, 21 de mayo de 2013

“INMIGRACIÓN (INSOMNIO)” de AIXA ABOUNAI



A pesar de que estoy muy cansada, no logro dormir. Esto me pasa cada vez más. Además el día fue largo y particularmente completo. Esto debería satisfacerme porque es sinónimo de una buena entrada de dinero, pero me deja un gusto completamente amargo en la boca. Pero, tranquila, no voy a molestarte con mis estados de alma. ¿Qué tal tú, Ghali y los niños, Narjis y Sami?
¡Pasa el tiempo tan rápidamente! ¡Cuando pienso en que hace tan solo seis años que las dos nos licenciamos y hablábamos de cambiar el mundo! ¿Recuerdas nuestras tardes de preparación de exámenes, a veces en tu casa y otras en la mía…? Pero poca importancia tiene el lugar: trabajábamos y soñábamos con un futuro feliz.
Sentada ahora sola en mi balcón, reviso esa época en que quería irme de cualquier modo, dejar el país para asegurar mi futuro, ya que las manifestaciones diarias de los universitarios licenciados parados delante del Parlamento no me permitían tener ilusiones en cuanto a posibilidades futuras…. Pero tú mantenías siempre la esperanza e insistías en el hecho de que había que luchar en el interior. Para mí el paraíso estaba en otro lugar. Me bastaba con atravesar el Mediterráneo…
Jamás habría creído que llegaría echar de menos tanto este país que  quería a cualquier precio dejar, que un té a la menta me parecería la mejor bebida del mundo, que una torta hecha por mi madre vale más que todos los bollos del universo. ¡Qué ironía del destino! Pero son, sobre todo, nuestras discusiones interminables las que me faltan. Aquí no tengo amigos. Con el trabajo que hago no es fácil tener amigos, conozco a mucha gente pero no tengo ningún amigo.
Cuando escribo a mi familia, la tranquilizo, les digo que todo está bien y ella está dispuesta  a  confiar en todo lo que le diga. ¿Por qué no va a ser así si envío regularmente dinero? ¿Qué puedo contarles? Si yo misma no logro hablar de mi trabajo. Yo, licenciada en Filosofía, que me fui para asegurar mi futuro, no encontré el paraíso que imaginaba sino un rincón en el infierno.
Es asombroso cómo nuestra visión de las cosas, de lugares, del otro, cambia según se está allá o aquí. Las lecturas, los medios de comunicación, nos ayudan a imaginar y tener una idea de que hay otro lugar que corresponde a nuestras esperanzas, a nuestros sueños, más que la realidad que estamos viviendo. Pero el encuentro luego es tanto más decepcionante que no estamos preparados para enfrentarnos a él. La desilusión es grande, pero confesar el fracaso es difícil, cuando el "allá" era ante todo un modelo de éxito.
A ti no te escondo mi sufrimiento, mis desilusiones, ni tampoco los momentos de alegría, porque también lo tengo. No creas que no hay nada positivo en mi aventura de ave migratoria. Pero te hablaré de eso en otra ocasión… Ahora voy a intentar dormir.

Aixa Abounai
Rabat, 10 de mayo de 2013.
Basado en “Intramuros (Esta noche estoy solo)”de la novela Primera con una esquina rota de Mario Benedetti.

«VEINTE AÑOS, HIJO», BAHIA OMARI

    Lloro sin cortar cebollas, pero oigo la fluidez de las lágrimas, lágrimas por el dolor que alcanza siempre mi corazón, mi alma; un...

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Cantando los versos de José Martí.

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Iman y Anastasio recitando a Mario Benedetti. Mohammed a la guitarra.

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Manal, Ahlam y Assia recitando a Oliverio Girondo.

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Rkia recitando a Delmira Agustini

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Bahia recitando a Alfonsina Storni.

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Laura & Mohamed y Mohamed & Laura cantando a Alfonsina Storni.

Ensayando para el Día E junio 2015

Ensayando para el Día E junio 2015
Grupo del Taller de Lectura y escritura 2015

Recital 18 de junio de 2016

Recital 18 de junio de 2016
21.00 Instituto Cervantes de Rabat

Bahia. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Bahia. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Recital del 24 de abril de 2015

PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Viernes, 24 de abril de 2015, 19.00 -INSTITUTO CERVANTES DE RABAT -

Rkia. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Rkia. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Viernes, 24 de abril de 2015

Iman.PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Iman.PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Recital del 24 de abril de 2015

Abdellah. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Abdellah. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Viernes, 24 de abril de 2015

Fatima. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Fatima. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Rabat, 24 de abril de 2015.

Aïcha. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Aïcha. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Recital del 24 de abril de 2015

RECITAL 11 DE JUNIO DE 2014

RECITAL 11 DE JUNIO DE 2014
Recital "A orillas del Bu Regreg 2014"