TALLER DE ESCRITURA "A ORILLAS DEL BU REGREG" DEL INSTITUTO CERVANTES DE RABAT

Bienvenidos al blog de los participantes del TALLER DE LECTURA Y ESCRITURA CREATIVA, un curso especial que realizamos desde hace siete años en el INSTITUTO CERVANTES de RABAT (MARRUECOS).
Aquí damos a conocer los EJERCICIOS DE ESCRITURA que se proponen en clase y que realizan nuestros alumnos. Pero también publicamos colaboraciones de nuestros lectores.
Muchas gracias por leernos y por compartir con nosotros este espacio.
Ester Rabasco Macías (profesora del Taller)
Rabat, febrero de 2017.

En el taller...

En el taller...
Aquí estamos, un día de mayo de 2016...

IMÁGENES DEL TALLER

IMÁGENES DEL TALLER
Comentando un cuento...

lunes, 8 de mayo de 2017

«AGUAFIESTAS» de IMAN TANOUTI


Había estado haciendo ejercicios de calentamiento para mi primera prueba, cuando apareció, como una pesadilla en medio del día, aquella larga cola de caballo de color miel.
Años atrás, estando yo agachada, intentando forzosamente llegar a mis zapatos para atar los cordones, mi acto fue interrumpido por una llegada que resultaría más tarde, el inicio de mi tortura. Sin levantar la cabeza, mirando por debajo del pupitre, pude ver aquella misma melena de color miel, bailando al compás de unos pasos ágiles, pero seguros, hacia la mesa de la maestra que no tardó en presentarnos a la nueva compañera recién llegada de la capital.
Llevaba una cola de caballo que salía absurdamente de la coronilla, como un manantial, desembocando hasta el nivel de la cintura. Sus ojos eran tan grandes que parecían observar el mundo desde otros ángulos, sus labios habían sido finamente dibujados, su voz suave casaba perfectamente con su pelo, sin una octava de más. Su delgadez era tal que parecía que cualquier ráfaga pudiera llevársela; resultaba sorprendente que aquella raya en forma de niña pudiera soportar el peso de un uniforme colegial tan espeso. Enfrente, estábamos mi cuerpo y yo, tan gruesos, tan abultados, en constante lucha con los caprichos de un estómago insaciable, exigente, glotón, en constante lucha con una cremallera que se me resistía cada mañana intentando desafiar los pliegues carnales de mi cadera.
La nueva compañera -que bauticé como la nueva- no tardó en despertar el interés de todos los niños, tanto en clase como en todo el colegio, haciéndome perder los pocos aliados que yo tenía. Los privilegios de la belleza son inmensos, provoca su efecto incluso en los que no se fijan en ella.
Vivía yo en ese mundo colegial sin pertenecer a él, como una infiltrada, miraba a los demás sin que ellos me vieran. Estaba poseída por una extraña transparencia. Y lo corroboraba cuando pasaba al lado de los otros para averiguar si alguien iba a volver la vista, repitiendo el experimento varias veces, sin resultado, llegando a convencerme de que era lo mejor, pues cualquier gesto mío, cualquier reacción hubiera acabado siendo objeto de burla y de chiste.
Una semana después de su llegada, ella por fin se fijó en mí, me auscultó de pies a cabeza, pero aparentemente mi exploración física le resultó apática, y el diagnóstico poco alentador.
Yo no pertenecía a ningún bando en concreto, como era la costumbre, así que me alisté al más majadero, al más bobo, donde todavía reclutaban por escasez de miembros, pues era mejor que hacer bando sola.
Ella, como era de esperar, estaba en el bando de los mandones, de los valientes, de los forzudos, que la habían declarado, de entrada y unánimemente, como la jefa indiscutible, y habían elegido, como cuartel general, ni más ni menos, que el jardín de su propia casa, lo que luego debilitaría gravemente mi nuevo don de espía. Su popularidad fue subiendo como la espuma, alcanzando dimensiones impresionantes, a medida que mi hundimiento moral y psicológico se hacía más profundo. A mesura que sus proezas despertaban el interés y la curiosidad de todos, mis torpezas despertaban un mar de risas y carcajadas.
Se fue acumulando tanta angustia y tanta frustración dentro de mí, que al cuarto mes de su llegada yo pensaba que ya no aguantaría más, por eso contaba los días para que el verano llegara. Fue entonces cuando el grandullón de clase, que había observado seguramente mi calvario y mi malestar –los marginados son los mejores observadores- me propuso sus servicios, a cambio de una moneda de diez céntimos. Sin pensármelo dos veces, acepté el trato que cerramos con un apretón de manos.
No me resultó difícil conseguir el dinero, mi hucha se había ya llenado en vísperas de unas vacaciones que prometían ser ricas en helados, palotes, chupa-chups y chuches.
Me encerré en el cuarto de baño para cerciorarme de que la moneda que debía salvar mi orgullo y devolverme el honor era exactamente de diez céntimos, según lo prometido. Nos reunimos, mi vengador por encargo y yo, cerca del Cine Español, tal como habíamos convenido. Le entregué la moneda, que él exploró como un verdadero asesino a sueldo. El plan consistía en tenderle una emboscada una vez que estuviera sola, camino a casa, atacarla por sorpresa por detrás, y cortarle su larga melena.
Era demasiado esperar de un ser que padecía obesidad, tanto cerebral como física. El plan nunca fue llevado a cabo, y los diez céntimos terminaron en la caja del pastelero de la calle real.
El verano por fin llegó, ese junio de mil novecientos ochenta y dos, y con él llegó mi salvación. Corrieron rumores –que luego se confirmarían–, que la nueva se iba el próximo curso, de vuelta a la capital. Lo celebré por todo lo alto, en mi cuarto, sola, devorando una cinta entera de bombones de cola y otra de lima y limón.
Aquel día, una voz pronunció mi nombre, que sonó como un eco en mi mente. Muy aturdida, llegué a darme cuenta de que era mi turno para la prueba, busqué con la mirada la cola de caballo de color miel, pero esta había desaparecido.

Iman Tanouti
Rabat, 18 de marzo de 2017.
Actividad de escritura basada en el tema de los celos a partir de la obra El perro del hortelano de Lope de Vega.

viernes, 7 de abril de 2017

«MIEDO DEL MIEDO» de RKIA OKMENNI



Hacía ya tres horas que estaba en la cama buscando el sueño en vano. Le llegaban todos los sonidos de la calle: coches, voces, pero también peleas e insultos del bar, ubicado justo debajo de su dormitorio. A pesar de sus esfuerzos para relajarse y descansar después de su largo día de trabajo, todos sus sentidos permanecían en estado de alerta máxima. Y lentamente, se desgranaron una tras otra, las horas de su noche.
Era medianoche. Sus niños dormían. Un silencio casi aislador del resto del mundo se expandía por todos los rincones del piso. Pero todos los ruidos, por muy cercanos que fueran, de la calle, de fuera, no le importaban… Su oído había aprendido, con el paso del tiempo, a distinguir e identificar todos los sonidos que provenían de la casa o de las escaleras del edificio. Adivinaba la figura del vecino soltero del piso número tres cuando cerraba su puerta con cuidado. Era evidente que no quería despertar a nadie. Un poco más tarde, era el panadero quien subía con sus pasos pesados, arrastrando sus pies cargados de cansancio y de sobrepeso… Luego, con los ojos de par en par, empezó a mirar en todas las direcciones, hacia el armario, hacia la ventana cerrada y hacia la puerta del cuarto, como para medir su capacidad de distinguir las cosas en la oscuridad y como si fuera un juego, lo cual le permitía ocupar su mente y alejar de su pensamiento el pánico y la angustia que le oprimían las sienes y el pecho… 
La una y media: Su espera se alargaba. Sudaban sus manos. De vez en cuando, las secaba con las sábanas y con rápidos gestos nerviosos. Se sentía muy sola a pesar de la presencia cercana, frágil e inocente de sus hijos. No lograba evitar que aquel hoyo de soledad se la tragara irremediablemente, casi anulándola como ser humano, y despertando en ella solo instintos animales primitivos.
Eran las tres: La mujer se levantó para beber agua en la nevera. Luego se dirigió hacia la entrada. Pegó su oreja contra la puerta del piso, pero no logró escuchar ningún ruido, excepto el de su corazón enloquecido por la aprehensión. Todos sus vecinos y los de la segunda planta dormían. Regresó al dormitorio, en la oscuridad, atravesando de memoria el largo pasillo. De repente, y después de otros largos minutos, le llegó el entrechoque metálico de unas llaves que buscaban el agujero de la cerradura. Sintió que se aceleraban los latidos de su corazón. Aquel ruido espantoso, para ella, era la señal del inicio de una larga noche. La puerta se cerró con un golpe muy seco. Se encendió la luz de la entrada. Los pasos se dirigieron hacia el baño. Se oyó el derrame interminable producido por una vejiga. Luego, los pasos se acercaron a la habitación. Su marido, completamente borracho, encendió el mechero en busca de la cama. Le precedió un mal olor que invadió el espacio. Era un olor nauseabundo y ácido, más de vomito que de vino. Ella fingió dormir apretando su nariz contra la almohada, tanto como pudo. Pero el humo del cigarrillo la hizo toser. Entonces, él la llamó por su nombre y añadió: «¿Duermes?» una y otra vez, tan repetitivamente que ella acabó respondiéndole. Entonces, él empezó a hablar y hablar, saltando de un tema a otro e insistiendo para que le diera su punto de vista.
Pasadas las cuatro de la madrugada: Sus ronquidos llenaron el cuarto anunciando a su esposa que, por fin, podía descansar. Por aquella vez, ella pudo evitar los gritos y, quizás, los golpes de su marido eligiendo las respuestas que, en aquella ocasión, no le contrariaron ni enfadaron. Le quedaban pocas horas para dormir, despertarse y ocuparse de sus niños. Él, como borracho de fin de semana, se despertaría pasadas las tres de la tarde del domingo. Se quejaría de la jaqueca y de padecer una larga lista de enfermedades…

Rkia Okmenni
Rabat, mayo de 2015
Ejercicio basado en «EL MIEDO», cuento de Wenceslao Fernández Flórez.

jueves, 23 de marzo de 2017

«LA NOCHE DE MIS RECUERDOS» de BAHIA OMARI







Volando sin alas bajo un cielo iluminado,
converso con este cielo, con mis ojos llorando.
Volando con deseos e ideas que cortan el tiempo,
escuchando las olas furiosas golpeando las rocas, los peñascos.

Este Día…
La noticia cae y mi alma se rompe,
un fuego fuerte, ardiente, inflama mi cuerpo, mis entrañas.
Mis gemidos, mis plañidos se funden con los peñascos.
La tristeza me espía más solapada que brutalmente...
… Disimulo mi pena y no causo ansiedad a nadie.

Un plañido en silencio todo el tiempo;
mi alma herida, pero el corazón sereno.

“Los recuerdos necesitan tiempo para desaparecer,
pero nada es suficiente para que puedan resurgir:
una voz, un sonido, un imagen, un olor, un aroma”.

Ay, hijo de mi alma...
Tu presencia espiritual llena mi universo…

Si la luz del sol se extinguiera,
si las estrellas en el cielo se apagaran,
mi amor por ti persistiría de por vida.

¿Injusticia de la vida o solo cosa del destino?

Lo que me queda, lo que guardo, es un jardín,
un jardín donde tú yacías,
un jardín que riego con mis lágrimas cada viernes….

Bahia Omari
Conmemoración del  decimoquinto año del fallecimiento de Yacine
26 de marzo - 2002-2017

Recital 18 de junio de 2016

Recital 18 de junio de 2016
21.00 Instituto Cervantes de Rabat

Bahia. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Bahia. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Recital del 24 de abril de 2015

PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Viernes, 24 de abril de 2015, 19.00 -INSTITUTO CERVANTES DE RABAT -

Aïcha. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Aïcha. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Recital del 24 de abril de 2015

Iman.PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Iman.PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Recital del 24 de abril de 2015

Fatima. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Fatima. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Rabat, 24 de abril de 2015.

Abdellah. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Abdellah. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Viernes, 24 de abril de 2015

Rkia. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Rkia. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Viernes, 24 de abril de 2015

Lectura del Taller. 23 de abril de 2010

Lectura del Taller. 23 de abril de 2010
Tras la lectura...

Lectura del Taller. 19 de junio de 2010

Lectura del Taller. 19 de junio de 2010
La lectura

Lectura del Taller. 23 de abril de 2010.

Lectura del Taller. 23 de abril de 2010.
La lectura...

Lectura del Taller.19 de junio de 2010

Lectura del Taller.19 de junio de 2010
Tras la lectura

LOS ESCRITORES DEL BLOG...

LOS ESCRITORES DEL BLOG...
Aixa, Abdellah, Rkia y Abdelkrym (abril de 2013)

LOS ESCRITORES DEL BLOG.

LOS ESCRITORES DEL BLOG.
Aixa, Anastasio, Rkia y Abdelkrym (abril de 2013)

A ORILLAS DEL BU REGREG...

A ORILLAS DEL BU REGREG...
... IMÁGENES QUE FLUYEN... (Fotografía cedida por Abdellah El Hassouni)

Alumnos del Taller

Alumnos del Taller
Tras la clase. Diciembre de 2010

Ensayando para el Día E junio 2015

Ensayando para el Día E junio 2015
Grupo del Taller de Lectura y escritura 2015