TALLER DE ESCRITURA "A ORILLAS DEL BU REGREG" DEL INSTITUTO CERVANTES DE RABAT

Bienvenidos a «A orillas del Bu Regreg», el blog de los integrantes del Taller de lectura y escritura creativa, un curso especial que realizamos desde hace doce años en el Instituto Cervantes de Rabat (Marruecos).

En este espacio damos a conocer los cuentos, poemas y otros ejercicios de escritura que se proponen en clase y que realizan nuestros alumnos, aunque también publicamos colaboraciones de nuestros lectores.

Muchas gracias por leernos y por compartir vuestras opiniones.
Ester Rabasco Macías (profesora del Taller)

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martes, 21 de enero de 2014

AL ALBA de FATIMA EZZEHAR



Al alba apareció ante mí.
         Interrumpió mi oración, a campo traviesa
         de repente se asomó con gracia,
         bella, fresca, alta y maravillosa rosa,
         violó mi espacio, mi silencio, mi alma virtuosa.
         ¡Dios mío! ¿Cómo me  emborrachó sin darme a beber?
                   ¿Perdí mi quibla, mi rosario sin saber?
       ¿Qué aguardiente a otro mundo me hace subir?
Al alba apareció frente a mí.
        Joven, hermosa, orgullosa, dulcísima brisa,
        desprendiendo un suave olor de primavera;
        esbelta, ángel de amor, a cada paso
         en su camino brota una flor del paraíso.
         ¡Allah Akbar!
         ¡Dios mío! ¿Qué será de mí?
         Sin razón, se me rompió el corazón.
Al alba apareció a mi pesar.
         Ante la mirada de sus esmeraldas me desmayé,
         por su cabello que evocaba mil y una noches me deslumbré,
        bajo sus labios de media luna cautivadores me incliné,.
Al alba apareció ante mí.
          Soñé que yo era su bufanda rosada,
          que rodeaba su cuello blanco,
             su vestido de cielo, ajustado,
              que, a través su larga raja, aparecía su pierna delgada,
               la preciosa joya que adornaba su tobillo.   
Al alba, su llamativa presencia de estrella…
               ¡Dios mío, alíviame, suplico tu clemencia!
               ¡Ah, qué pena repentina vivo!
                ¡Qué profundísima herida siento!
               Bi Rabbi, brújula mía,
                Ríndeme, mi quibla, mi orientación,
                                       mi fe, mi  oración…
(Desde su altiva mirada expresa su respuesta,
con una radiante y arrogante sonrisa contesta:)
 “Apártese de mi sendero, abuelo,
                  si no tiene espejo,
                  su aspecto se refleja en el río,
                   ovillo canoso, arrugado, inclinado y viejo,
                   parece que se ha devorado el tiempo.
Apártese de mi sendero, abuelo. “
(Con el cálido timbre de su voz él replica:)
                  “Goza el fruto de tu primavera, sirena,
                   mientras el sublime horizonte centellea en el alba.
                    La vida nos corroe como la llama a la vela;
                    antes, yo también era una espiga alta, ligera
                     y bailaba con el viento fresco de la primavera.
Ahora, en mi luna llena,
                     mi espiga madura y dorada,
                     con respeto espera su siega.
                      Este es el revés de la vida.
                      Siento que no nos volveremos a ver al alba todavía.
                      Hija mía, quizás esta sea el alba de mi último día.


-Bi Rabbi: Dios mío 
-Allah akbar: Dios es grande, poderoso (aquí, para describir a alguien o algo magnífico y con mucho valor).
-La quibla: la orientación exigida para rezar (para los musulmanes, hacia la Meca.)

Fátima Ezzehar   
Rabat: 22/12/2013                                                                                                
Ejercicio basado en “Soneto XXlll: “En tanto que de rosa y azucena…”  de Garcilaso de la Vega.

“LA MUJER VISTA POR EL HOMBRE ” de BRAHIM ZAOUG



Qué decir de una relación que comparte la humanidad desde la creación de Adán y Eva sobre la tierra, de una cuestión que se transmite de generación en generación, de un tema reiterado a través de épocas y que inspira tanto a escritores, poetas, sociólogos, filósofos…
La mujer, este ser humano tan amado, tan afectuoso. Es nuestra madre, hermana, hija y también nuestra mitad, con quien compartimos la gran mayoría de nuestra vida. La amamos cuando ella nos da felicidad, nos da atención por su delicadeza, nos da la vida, alegría con amor, amabilidad y sensibilidad.
A pesar de su apariencia y su fisonomía, la mujer tiene un gran poder y una voluntad de hierro a causa de su fuerza mental. La felicidad de la familia depende en gran parte de su comportamiento, porque ella es el miembro unificador y puede cambiar cosas o situaciones de manera contundente si sabe actuar con inteligencia.
Pienso que, en general, el hombre respeta a la mujer que muestra capacidad para afrontar los problemas y que tiene una fuerte personalidad, a pesar que él no lo admita de una manera explícita.
Por otro lado, creo que la mujer es más compleja que el hombre. Es un ente difícil de acotar porque su personalidad muestra facetas múltiples según las circunstancias y puede adaptarse mejor que los hombres, porque es atenta, se interesa por los detalles y tiene una memoria sorprendente para los acontecimientos de su vida pasada. A pesar de su sensibilidad y su fragilidad, tiene el arte de disimular sus sentimientos y sus exigencias, pero cuando quiere expresarlos, puede llegar a ser una tormenta de palabras, de gritos y lágrimas interminable. Frente a situaciones de este tipo, el hombre se muestra desarmado y opta, en general, por una de estas tres opciones: quedarse silencioso hasta que ella se calma, dejarla llorado y salir de casa, o bien, hablar para entender lo que la ha llevado hasta esta situación.
Creo que la mayoría de las mujeres tienen paciencia y no expresan sus dolores inmediatamente y guardan sus sufrimientos y sus quejas antes sus maridos, a veces hasta extremos insoportables; pero hay otras mujeres, ¡Dios mío!, que andan todo el tiempo detrás de sus maridos con preguntas, reclamaciones y buscando cualquier cosa que recriminarles.
Para mí, la mujer es posesiva y, aunque deje una margen de maniobra o libertad a su marido o a sus niños, ella siempre mantiene un control a distancia. Creo que esto se debe a su naturaleza, pues, como mujer que es, necesita confianza y protección.
Creo que los problemas que surgen de la vida en pareja surgen, principalmente, por la incomprensión entre el hombre y la mujer. Cada uno tiene su visión de la vida, del amor, de sus necesidades y no son siempre necesariamente los mismos que los del otro. Dicho esto, debo añadir que hay varios espacios de armonía y de comprensión entre el hombre y la mujer y constituyen un complemento necesario para la vida en común.
En fin, puedo decir que la mujer es un don de Dios, una necesidad, un complemento, una alegría de la vida y, sobre todo, que ella constituye mi propia mitad de la que debo ocuparme con gran atención y delicadeza. Los hombres, ¡que no son ángeles!, no deben causar perjuicio a las mujeres y deben confiar en ellas y también aceptar sus defectos porque no pueden vivir felices sin ellas. Y viceversa…

Brahim Zaoug
Rabat, 05 de  enero de 2014
Ejercicio basado en textos “Hombres necios…” de Sor Juana Inés de la Cruz y de “Las literatas” de Rosalía de Castro”

jueves, 16 de enero de 2014

«SUEÑOS DE UNA MADRE» de RKIA OKMENNI


Una mañana en el salón. La madre Tuda de pie con su delantal y secándose las manos con un paño de cocina; la hija Muna, vestida de calle, con su maleta abierta, busca unos libros; el hermano Hamid -en paro-, sentado, sigue un programa en la tele. Hay vasos de té sobre la mesa.

La madre:                    Muna, ¿has visto el gran coche que ha parado enfrente?
Hamid:                        ¡Estupendo! Es un nuevo modelo que puede alcanzar una gran velocidad.
Muna:                          Sí, lo vi al llegar. Lleva una placa extranjera y es verano… Así que debe pertenecer a algún emigrante que está en el país.
La madre:                    A ver si adivinas quién lo conducía…
Muna:                          ¿Y cómo quieres que lo adivine, madre…? Acabo de llegar de la universidad. No he podido dormir en el autocar y quiero subir arriba a descansar un ratito antes del almuerzo.
La madre:                    ¿No te gustaría tener un coche así?
Muna:                          No entiendo tu pregunta.
(Va a levantarse para salir del salón.)
La madre:                    Espera, no puedo callármelo más: es el coche de tu futuro marido Ali, el sobrino de nuestra vecina que trabaja en España.
Muna:                          ¿Qué marido? ¿Y desde cuando tengo un marido, quiero decir un futuro marido, mamá?
La madre:                    Desde ayer por la tarde.
Muna:                          Pero, mamá, sabes que no quiero casarme, que tengo estudios que acabar y que ya te expliqué que yo soy quien elegirá mi futuro marido.
La madre:                    Yo sé, yo sé. Cuantas veces me repetiste esas palabras. Conozco esa frase de memoria, hija mía. Pero, se trata de algo que no se repetirá nunca más.
Muna:                          Estoy a punto de licenciarme, tengo exámenes dentro de una semana y no me casaré con nadie, aunque sea el tal Ali, el sobrino de nuestra vecina, o cualquier otro.
Hamid:                        Cuando te cases con Ali, no te olvides de mí. Me iré a España en cuanto me envíes los papeles para el visado.
Muna:                          Tú cállate y ocúpate de buscar un trabajo en vez de dormir todo el día y salir de noche.
(La madre no puede dominar su excitación. La hija, calmada al principio, se enfada poco a poco y no llega convencer a su madre. El hijo, Hamid, interesado por el tema, ya no sigue su programa y observa las reacciones de su hermana.)
La madre:                    Ya contesté “sí” a Lala Fatimá, la casamentera que vino a hablarme de tu petición de mano. Así que vendrán pasado mañana. Y se festejará la boda antes de que Ali, tu futuro esposo, regrese a España. Te regalarán toda la ropa que necesites. No tenemos que comprar ni coser nada.
(Se produce un silencio.)
La madre:                    ¿Qué me dices, hija mía? ¡Es una muy buena noticia! Estoy impaciente por ver lo verde que se pondrá Aicha cuando se lo cuente. Se pensaba que te ibas a quedar sin marido toda la vida.
Muna:                          ¡Por favor madre! Sabes que quiero licenciarme para empezar un cursillo de formación para profesores. Empezaré el curso después de las vacaciones del verano. Así que, por ahora, casarme no forma parte de mis proyectos de futuro ni de mis preocupaciones. Propónselo a una de mis hermanas que están en edad de casarse. Pero ¡a mí déjame en paz!
La madre:                    ¿Qué me dices? Ninguna de ellas puede casarse si tú, la mayor, estás todavía soltera. Es la costumbre en el pueblo y tú lo sabes muy bien.
Muna:                          Eso es asunto tuyo. A mí no me molesta en absoluto el hecho de quedarme soltera. ¡Qué se case la que quiera antes de que yo lo haga! Mis proyectos para asegurarme el futuro y poder ayudaros tienen prioridad. (Pausa)
Mi padre no puede ya cocer el pan ni soportar la luz y el calor del horno, aunque ni siquiera se queje. Además, últimamente han abierto muchas panaderías modernas en el pueblo. En cuanto al pretendiente, que no me conoce ni yo conozco, que busque otra chica.
La madre:                    ¡Eso no puede ser! ¡Qué vergüenza!
Muna:                           ¿De qué vergüenza hablas, mamá?
La madre:                    (Con una expresión de decepción y tristeza.)
Por primera vez tenía algo nuevo e interesante que contar y hablé de tu próximo casamiento a muchos clientes que vienen para cocer el pan o a comprarlo. Hasta invité ya a algunos a la fiesta. (Cambia de tono hablando a Muna.) Piénsalo bien esta noche cuando hayas descansado, hija mía. ¿Me lo prometes?
Hamid:                         (Convencido de la determinación de su hermana, pero insistiendo para tomarle el pelo.)Mamá tiene razón, Muna. Estás cansada ahora. Piénsalo bien porque es una oportunidad única. Causarás gran envidia entre las chicas del pueblo
Muna:                          (Mirando con determinación su hermano.)No tengo nada que pensar y no voy a sacrificar todos estos años de estudios para satisfaceros. Subo para descansar un ratito y si al bajar alguien me habla de eso, regreso a la universidad para preparar mejor mi examen. Mi maleta está todavía hecha. (Muna sale del salón y al pasar cerca de su madre, le besa la mejilla diciendo…) Y tu mamá, como siempre bromeas mucho, diles a tus clientes que era una broma y que sabías que yo jamás aceptaría abandonar mis estudios para casarme. (La madre, situada frente a su hijo, se da cuenta que él la mira esperando su reacción. Esta no tarda en llegar.)
La madre:                    ¿Tú, qué haces aquí y qué estas mirando? Apaga esta tele y muévete para ir a ayudar tu padre en la panadería. (La madre, Tuda, se dirige hacia la cocina cojeando a causa de su rodilla izquierda, la cual  todavía le duele, pero va erguida y con una expresión en el rostro indescifrable…)


Rkia Okmenni
Rabat, 31 de octubre de 2013
Teatro: fragmento basado en El sí de las niñas de L. F. de Moratín.
__________

“DESTINOS” de ANASTASIO GARCÍA

       Una partida más.
   No, vete. Empieza a amanecer –lo dice mientras mira al cielo– Si te ven, saldrás malparado.
       Venga, una rápida.
       De acuerdo, pero luego tienes que correr. Si te pasa algo… será culpa tuya, yo… te he advertido.
       ¿Barajas tú? –el otro asiente con la cabeza. Baraja y empieza a repartir.
       Uno, dos, tres, cuatro, cinco y seis y otras seis para mí.
       ¿Por qué has cambiado? ¿No era una para ti y otra para mí?
      ¿Y qué más da? En este mundo sin razón todo está permitido o al menos ahora cada uno puede hacer lo que le venga en real gana sin dar demasiadas explicaciones. Dentro de un rato podemos estar muertos.
       Cierto, pero… no por vivir esta situación esto tiene que ser la anarquía. Tenemos que guardar un cierto orden y lógica en las cosas.
       Es verdad, tienes razón, como siempre. Por cierto… ¿qué harás hoy?
       Lo mismo que tú. Limpiar el fusil y disparar al enemigo que nos han impuesto.
    Pues entonces vete, ya empieza a clarear. Cruza la trinchera y no hagas demasiado ruido.
       ¿Mañana a la misma hora?
       Si estamos vivos sí y si no, solo deseo que no seas tú el que esté obligado a apretar el gatillo.
       Lo mismo digo. Buena suerte.
       Ah… por cierto, si ves a madre, dale recuerdos.
       Se despiden dándose un fuerte abrazo, pensando quizás que puede ser el último. 

Anastasio García
Rabat, 14 de enero de 2014
Escena inspirada en “Pic-nic” de Fernando Arrabal.

viernes, 10 de enero de 2014

“VIGILANCIA” de RKIA OKMENNI




Primeros rayos del sol, dos soldados jóvenes: Bachir y Ahmed, sus mochilas sobre la espalda y sus fusiles sobre el hombro, llegan a una tienda de color arena para cumplir su turno de guardia. Bachir lleva colgados unos binoculares del cuello. De esta tienda salen dos soldados más, Kader y Ali, van con sus mochillas a la espalda y sus fusiles al hombro y es Ali quien lleva unos binoculares colgados de su cuello.

Bachir y Ahmed: (A una vez y saludando con las manos.) ¡Salam, amigos! (Se presentan entre ellos, según costumbre.)
Ahmed: ¿Qué tal fue la noche?
Ali: Tranquila.
Kader: ¿Cómo tranquila? No hemos pegado ojo ni siquiera un minuto y
dices que tranquila…. No hemos podido encender la luz, ni escuchar música y los binoculares no servían para nada en la oscuridad, sin luz ni luna llena…Y todos esos ruidos. (Pausa.)¡No se puede decir que una noche así sea “tranquila”, hombre!
Ali: ¡Su reacción es muy normal! Es la primera noche que pasa vigilando la frontera.
Ahmed: Igual le pasa a Bachir, aunque él tiene más suerte porque empieza su función de día. Han llegado muchos nuevos esta semana al cuartel. El sargento ordenó que todo antiguo soldado acompañara a uno de los nuevos. (Deja su mochila dentro de la tienda casi tirándola y sigue preguntando.)
¿Hubo algo especial esta noche?
Ali: No, nada particular. Los clásicos. (Empieza a andar empujando a Kader para que se mueva.) ¡Bueno! Os dejamos chicos, que me caigo de cansancio y de sueño. Date prisa, Kader, nos espera un buen trozo de camino antes de llegar a la patrulla para que nos lleven con ellos al cuartel.
(Kader y Ali se van a paso rápido y desaparecen al bajar la colina. Quedan los dos recién llegados.)
Bachir: ¿Que quería decir Ali con eso de “los clásicos”?
Ahmed: Ponte la mochila dentro, Bachir. Dame los binoculares y te doy tu primera lección. (Se detiene, erguido y con los pies bien separados. Coloca los binoculares frente a sus ojos y empieza a mirar en todas las direcciones moviendo la cabeza. De repente, para su mirada ligeramente a la derecha y en la parte más baja de la colina.)
Bachir: (Bachir se acerca curioso.) ¿Ves algo que debamos señalar por radio a la patrulla?
Ahmed: No Bachir. Son solo africanos clandestinos de los países del Sahel. Acaban de apañar algo para que no los veamos y se han colocado frente a los rayos del sol. Ahora están justo detrás de aquellos pequeños árboles. Sudarán la gota negra todo el día antes de moverse esta noche hacia el país vecino.
Bachir: Voy a buscar la radio para avisar al sargento.
Ahmed: ¡Que no, que no! (Sonriendo.)No avisaremos a nadie de eso. Nosotros, los guardias de frontera, jamás lo hacemos, de común acuerdo con nuestros jefes.
Bachir: ¿Y por qué?
Ahmed: Porque no representan ningún peligro para nuestro país. Solo están de paso y a ninguno de ellos les interesa quedarse aquí. Los dejamos irse como regalo de vecindad. (Sonrisa.)
Bachir: Pero esos pobres van a sudar bajo su fortuito abrigo y con este bochorno.
Ahmed: Han sudado cruzando el desierto antes de llegar aquí. Sudarán todo el día y además sufrirán hambre y enfermedades. Estas personas saben que es el precio que deben pagar por perseguir un sueño que se cumplirá para unos pocos y que acabará en fracaso para muchos. (Silencio. Luego añade con lástima.)  Cuando uno o más mueren dentro de su escondite, los sobrevivientes los entierran antes de irse y les ponen una cruz o un trozo de tela según su religión para evidenciar quién y cuántos han sido enterrados allí.
 Bachir: ¡Muy triste!
Ahmed: Lo más triste es cuando vemos cuervos o buitres sobrevolar un lugar porque entonces no es difícil adivinar que hay un cadáver allí debajo… Pero está prohibido moverse de aquí.
Bachir: Prohibido moverse de aquí, lo entiendo, porque son ordenes y las órdenes no se discuten. Pero… 
Ahmed: Te habituarás a todo eso con el tiempo. Ten y ve tu mismo y dime si ahora hay algo anormal.
(Bachir hace su guardia imitando la postura que mantenía Ahmed poco antes. Mira hacia toda dirección, sobre todo hacia el oeste y en silencio.)
Ahmed: ¿Qué ves?
Bachir:  Hay solo burros que cargan algo parecido a bidones.
Ahmed: ¿Cuántos burros?
Bachir: Van dos juntos y otro les sigue a bastante distancia y me parece que cojea.
Ahmed: Llevan gasolina… Y se la venden a nuestros vecinos. Aquí, muchos jóvenes viven de eso y se les deja hacer. En general no acompañan a sus burros, que conocen de memoria el camino. Déjame ver un poco de qué se trata.
 (Bachir le tiende los binoculares y, con mucha curiosidad espera sus comentarios de antiguo experimentado.) Tienes razón. Hay solo tres, pero seguro que dos o tres más ya han pasado antes.
Bachir: Hablaste de darme una primera lección, entonces, ¿por qué no me dices de una vez quiénes son los que pasean por la “avenida” frontera abajo?
Ahmed: ¡Vale, vale!, un poco de paciencia, amigo. Acércate a la sombra de la tienda, el día será largo y el sol no nos perdona tampoco a nosotros. Tienes que evitar una insolación en tu primera guardia en la frontera.
(Se sientan casi espalda contra espalda para poder seguir ambos vigilando.)
Bachir: Te escucho…
Ahmed: Para empezar, nos sentamos porque a esta hora, aparte de los inmigrantes que se esconden y de los burros que tú mismo has visto, no habrá nada particular hasta mediodía. Sin embargo, abre los ojos.
 (Dándose importancia y siguiendo con su discurso.)
Desde aquí se pueden ver ladrones profesionales de camellos, los cuales son vendidos mediante una red bien organizada en el país vecino.
Bachir: ¿Cómo consiguen pasar una manada entera de camellos?
Ahmed: Los hombres se disfrazan de nómadas y esperan a que caiga la noche; a veces, sin embargo, lo organizan al mediodía…Y jamás acompañan a la manada.
También hay contrabando de medicamentos, de telas y de alimentos, o se trata de gente del país vecino que busca trufas y que traspasa la frontera.
Bachir: ¿Cómo… trufas?
Ahmed: Sí, trufas, sobre todo en otoño. En esos casos damos parte del asunto y los responsables de ambos países lo arreglan directamente.
Bachir: ¡Bueno, bueno; muy interesante! (Pausa.) Suceden aquí incidentes muy variados, como en todas las fronteras del mundo, pero espero que jamás haya guerra...
 (Ambos se levantan, se ponen la gorra para protegerse del sol y, en silencio, andan de un lado a otro mirando hacia esa línea ficticia que separa ambos países. Uno con su mirada y el otro mediante los binoculares. A las seis de la tarde vendrán a sustituirles otros dos soldados….)
                                                                      
Rkia Okmenni
Rabat,18 de noviembre de 2013
Escena teatral inspirada en “Pic-nic” de Fernando Arrabal y en Cartas de amor” de Luis Alonso de Santos.

“LA VIDA ES UN SUEÑO” de ABDELKRIM TADILI



Cuando pienso en mi vida, desde mi infancia hasta hoy, me doy cuenta de que la vida de una persona es muy poca cosa; es un momento de la eternidad, donde los acontecimientos se suceden de manera aleatoria, donde  muchas cosas o personas aparecen y desaparecen sin que podamos hacer nada. Basta una decisión para derrumbar una vida. A veces nos dejamos llevar por esta corriente sin intentar controlar nada o sin luchar en absoluto. La vida es  algo que nos escapa de las manos totalmente.

Abdelkrym Tadili
Rabat, 6 de enero de 2014
Ejercicio sobre: ¿Qué es la vida para mí?

jueves, 9 de enero de 2014

«MI VISIÓN (COMO HOMBRE) DE LA MUJER» de ABDELKRIM TADILI

Desde la noche de los tiempos, la mujer ha sufrido injusticias, violencia y se ha visto privada de sus derechos más elementales, como el divorcio y, hasta muy recientemente, del derecho de voto y, por consecuencia, de la desigualdad frente al hombre. Y todo ello ha sucedido en la mayoría de las sociedades. Actualmente, la situación de la mujer parece ir a mejor. Yo soy partidario de la igualdad de la suerte entre la mujer y el hombre, pero no para estandarizarlos, pues creo que cada ambos deberían mantener sus diferencias.

Abdelkrym Tadili
Rabat, 05 de  enero de 2014

Ejercicio basado en la lectura de los textos “Hombres necios…” de Sor Juana Inés de la Cruz y “Las literatas” de Rosalía de Castro

“DIÁLOGO DE SORDOS” de ABDELLAH EL HASSOUNI


Lina baja los peldaños lentamente y entra en la sala de estar, amueblada al estilo marroquí y donde se encuentra su madre Llalla Khadija. Una bandeja de plata con una tetera y vasos de té reinan sobre la mesa redonda del salón.
Kh: ¿Viste la hora? Es mediodía y te acabas de levantar de la cama.
L: Yo debo aprovechar el domingo. No sé cómo hacéis tú y papá para estar siempre en pie tan temprano, aunque os acostéis tarde. ¿A qué hora volvisteis? Claro que antes que yo, ya que el Jaguar de papá estaba en el garaje cuando yo llegué.
Kh: A la tres de la mañana… La fiesta fue magnífica y los recién casados estaban guapísimos. Yo no quería volver tan pronto, pero tu padre siempre tiene prisa. Dijimos, como de costumbre, que hoy tenía una reunión de negocios. (Toma un trago de su té a la menta y enarbola una gran sonrisa) Sabes, espero con impaciencia el día en que pueda organizar tu fiesta de matrimonio… Será una fiesta que nadie no olvidará jamás.
L: Mamá, déjame en paz. Sabes que todavía no estoy preparada para casarme. Yo quiero salir, divertirme, vivir la vida. Es todavía muy temprano para casarme.
Kh: (Se levanta y pone sus brazos en jarra) ¿Cómo? ¡Muy temprano! Pero, querida mía, si tienes veintisiete años (levanta el tono de voz). A tu edad, yo ya había decidido dejar de tener niños, pues ya os tenía a ti y a tu hermano, con siete años.
L: Pero, mamá, los tiempos han cambiado. Y yo no soy tú, no pienso como tú y no quiero casarme como tú lo hiciste.
Kh.: ¡Yo, tú, yo, tú! ¡Para, hija! Yo no veo ninguna diferencia entre ayer y hoy… Una chica debe casarse y punto y aparte. Es nuestro destino, el de las mujeres: casarse y tener hijos.
L.: No para mí… Y menos después de todos los estudios que me he tragado en una de las más prestigiosas escuelas europeas… ¿Y para qué? ¿Para cargar con una vida como la que tú me propones…?
Kh.: Un matrimonio es siempre un matrimonio, aunque no sea aquel con el que uno sueña. Los buenos partidos son todos iguales, o casi iguales, si te aseguran lo esencial: una casa lujosa, un bello coche, viajes y una cartera dócil y generosa. El resto son sólo futilidades. Ponte eso en la cabeza y serás feliz.
L.: Mamá, cállate, por favor. No me marees con esas cosas cuando acabo de despertarme… (Dirigiéndose a la criada, que está en la cocina.) Mbarka, tráigame un zumo de naranja cuanto antes.
Kh.: Pero ¿cuándo vas a comprender? Deja que te arregle un pequeño encuentro con un buen partido que solo desea casarse... Hay tantos que tendrás donde elegir. Con tu apellido, nuestra situación familiar y mis relaciones y las de tu padre, el asunto podría cerrarse en menos de un mes. Mira, es lo mismo que acaba de hacer tu tía para tu primo Ismael. Lo sabes bien...
L.: (Con un tono que muestra su irritación) ¡Mamá! ¿Y el amor…?
Kh.: ¡Ya! ¡El amor…! De hecho, dime… ¿no seguirás saliendo con ese chico de familia casi desconocida y que no se sabe de dónde vino?
L.: Mamá, te aseguro que es tan hombre como cualquier otro. Además está circuncidado, de verdad.
Kh.: ¿Y cuánto tiempo hace que sales con él…?
L.: Hace casi un año. Y consideramos que todavía debemos darnos un tiempo para decidir si vamos a continuar juntos o no. Porque sé que en la vida siempre elegimos y lo más duro es que después uno debe vivir con su elección. Yo no deseo vivir un pésimo futuro. ¿Me comprendes, mamá? Además, ¿es que todas las chicas no se comportan como yo?
Kh.: Pero ¿a qué chicas te refieres? ¡Probablemente hablas de las suecas, las francesas o las americanas! ¡Despierta, hija mía! ¡Compréndelo de una vez! Estás en Marruecos y, además, en una ciudad en donde la gente espía a todo el mundo.
L.: ¡Basta, mamá! ¡Esta discusión es inútil! (Se levanta y se dirige hacia las escaleras). Mbarka, tráigame el zumo de naranja a mi habitación, un café y una aspirina.
Kh.: No creas que vas a esquivarme de esa manera. Tan pronto como tu padre vuelva del golf, le hablaré de tu comportamiento.
L.: Quizás yo sea una insoportable, pero fuiste tú quien me dio a luz y quien me ha criado para ser sincera. Además, creo que Dios cometió un grave error haciendo de mí una mujer…
Lina se va y deja a su madre con la palabra en la boca.

Abdellah El Hassouni
Rabat, 2 de novembre de 2013
Texto basado en  “El sí de las niñas – Acto III, Escena VIII” de Leandro Fernández de Moratín.

«VEINTE AÑOS, HIJO», BAHIA OMARI

    Lloro sin cortar cebollas, pero oigo la fluidez de las lágrimas, lágrimas por el dolor que alcanza siempre mi corazón, mi alma; un...

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Cantando los versos de José Martí.

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Iman y Anastasio recitando a Mario Benedetti. Mohammed a la guitarra.

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Manal, Ahlam y Assia recitando a Oliverio Girondo.

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Rkia recitando a Delmira Agustini

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Bahia recitando a Alfonsina Storni.

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Laura & Mohamed y Mohamed & Laura cantando a Alfonsina Storni.

Ensayando para el Día E junio 2015

Ensayando para el Día E junio 2015
Grupo del Taller de Lectura y escritura 2015

Recital 18 de junio de 2016

Recital 18 de junio de 2016
21.00 Instituto Cervantes de Rabat

Bahia. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Bahia. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Recital del 24 de abril de 2015

PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Viernes, 24 de abril de 2015, 19.00 -INSTITUTO CERVANTES DE RABAT -

Rkia. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Rkia. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Viernes, 24 de abril de 2015

Iman.PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Iman.PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Recital del 24 de abril de 2015

Abdellah. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Abdellah. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Viernes, 24 de abril de 2015

Fatima. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Fatima. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Rabat, 24 de abril de 2015.

Aïcha. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Aïcha. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Recital del 24 de abril de 2015

RECITAL 11 DE JUNIO DE 2014

RECITAL 11 DE JUNIO DE 2014
Recital "A orillas del Bu Regreg 2014"