TALLER DE ESCRITURA "A ORILLAS DEL BU REGREG" DEL INSTITUTO CERVANTES DE RABAT

Bienvenidos a «A orillas del Bu Regreg», el blog de los integrantes del Taller de lectura y escritura creativa, un curso especial que realizamos desde hace doce años en el Instituto Cervantes de Rabat (Marruecos).

En este espacio damos a conocer los cuentos, poemas y otros ejercicios de escritura que se proponen en clase y que realizan nuestros alumnos, aunque también publicamos colaboraciones de nuestros lectores.

Muchas gracias por leernos y por compartir vuestras opiniones.
Ester Rabasco Macías (profesora del Taller)

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miércoles, 23 de junio de 2021

«EL GRITO SILENCIOSO», FÁTIMA EZZEHAR

                                 

Llaman a la puerta, 

alguien espera mi respuesta.

En el replano, un hombre me asombra,

de aspecto alto vestido con largo abrigo,

con sombrero de copa y gafas negras,

en su mano una rama de flores amarillas.

Por una mirada inquisidora, le dije:

-Dígame usted, ¿qué desearía?

Me contempla, sonríe tímidamente,

balbuciendo excusas, responde:

-Busco a una mujer, el sueño de mi vida,

su rostro, usualmente ronda mi alma.

Contesto yo:

-Lo siento señor, se ha equivocado de dirección.

 Pero ¿quién es usted? Dígame, si no es molestia.

-Ya estoy dentro de tu mirada,

 por tus ojos brillantes obtendrás la respuesta,

querida, no me dejes en la puerta.

- ¡Oh! Está demasiado seguro de sí mismo,

aunque esté disfrazado.

Con tono más cierto, se quita sus gafas diciendo:

- ¡Amor mío! Soy el maestro de la guitarra,

¿Has olvidado mi canción, mi palabra?

¿Y el río donde dejamos deseos y obra?

- Mientras lo miro Yo callo sorprendida,

La realidad está aquí, revelada.

¡Dios mío!  ¿Cómo osas?

Tú, que fuiste mi amor;

infiel amor, fuente de dolor,

qué desencanto tu reaparición,

 muy grande fue tu traición,

muy fuerte fue la decepción;

ahora estás aquí, ante mí inclinado.

-Amor mío, por mi error ando vencido,

déjame, presentarte mis disculpas,

la añoranza me quema las venas,

 el eco de tu voz me viene de lejos,

es un verdadero amor sin fronteras;

ante tus miradas, estremezco

por alegría, por arrepentimiento;

querida, ahora no es como antes,

quiero abrazarte en silencio

atendiendo a latidos de tu corazón.

-Tú, que fuiste mi amor:

Ahora no es como antes,

ahora es demasiado tarde,

el tiempo pasó como un torrente,

sin piedad, causando un terrible daño;

maldito tiempo, maldito recuerdo.

Sí, recuerdo aquel día:

Te había puesto una mesa prestigiosa,

y reservado un ambiente majestuoso,

todos los honores te les habían realizado

con atención, amor y sumo cuidado.

Maldito día de la mujer, maldita mentira;

te esperaba, con gran amor te esperaba

Y fue larguísima la esperanza.

El temor me torció el corazón. Salí.

De repente en la orilla del río te vi,

amor de mi vida, hombre de guitarra, ahí,

en el barco calurosamente abrazando a otra:

Otra mujer, otra canción, otra palabra…

El frío de la nieve me quema la espalda,

La monstruosidad del engaño me arroja

como hoja de otoño marchita. 

Regreso huyendo, tropezando con mis pasos,

el corazón desollado, los ojos lacrimosos.

Ante la mesa decorada, pierdo la razón;

de mi fondo ensangrentado brota,

por orgullo, un grito silencioso;

temblada, echo el mantel al suelo;

me desplomo, hundida en el llanto.

Todo se derrumbó. Todo se acabó.

El desastre tranquiliza mi alma.

Hace tiempos, días, noches y meses…

Sí, me acuerdo;

Ahora, pero ahora no es como antes.

No me importa tu provincia ni tu destino,

ni tu declaración acerca de otros tiempos.

El grito silencioso me resucita,

tu abandono me ofreció renacimiento,

más sensatez, más experimento.

“Tu amor”, entre paréntesis, se esfumó.

Todo se convirtió en poema maldito.

Levántate, no te arrodilles,

no me gustan los hombres débiles.

Más allá, sobre las nubes oscuras,

la serenidad del cielo inspira…

 

Fátima Ezzehar

Rabat, 8 de marzo de 2019.


lunes, 1 de marzo de 2021

“BEIRUT-LÍBANO”, BAHIA OMARI

  

I

Abuela, mujer, madre, tía, amiga y mucho más…

Tengo sesenta y cinco años, soy valiente, cariñosa y tierna con todos, tengo una mente abierta, muy culta, he viajado mucho, he visitado muchos países y conocido muchas culturas diferentes. Puedo decir que la vida me había reservado un destino luminoso, lleno de buenas cosas, mucho placer, hasta ahora, cuando todo ha cambiado, ha precipitado al desastre.

En un minuto, en una fracción de segundo, todo se ha derrumbado.

Ahora ya no queda nada de aquella abuela, ni de la mujer, ni madre, ni de la tía, ni de la amiga de nadie. Y en poco tiempo he alcanzado el punto máximo de una vejez sombría, opaca. Yo, que esperaba tener una vejez feliz.

En estos instantes, yo misma estoy perdida por haberlo perdido todo y a todos. Me  he quedado sola para contemplar este paisaje deplorable. Entre un cielo asombrado, cenizo, de una tarde oscura, un silencio mortal, entre cenizas y ruinas, entre mi alma herida y un pensamiento vacío.

De momento, me quedo de pie, sin movimientos ni voz, contemplo un paisaje que me resulta extraño.

Mis sueños se han diluido con el desastre y tan sólo me quedan mis recuerdos, ahora ya tan lejanos. He bajado mi cabeza, no puedo levantarla al cielo, sino para interrogar a Dios y buscar una respuesta lógica.

El peso de la destrucción me paraliza, me clava al suelo.

¿Qué me ha pasado? ¿Qué nos ha pasado?

¿Es solo una pesadilla o es la realidad?
Esperaba que fuese solo una pesadilla.

A veces, me siento perpleja, abandonada; a veces busco las razones del desastre.

¿Qué me va a ocurrir ahora, sin nada, ni familia, ni apoyo, ni casa, ni dinero?

Era una mujer de buena familia, con una casa espaciosa, mi padre era una persona honorable, de clase social alta y del círculo diplomático; tenía un marido cariñoso, hijos y nietos cariñosos; tenía un destino brillante… Tenía, tenía… y ahora no tengo nada.

¿Debo resignarme a vivir en la calle como una vagabunda, como una sin techo?

¿Qué o quién es el culpable?

La explosión en Beirut me redujo a cero.

La calle me atrapa, me recibe. Pensamientos oscuros, sí, es normal en esta situación.

II

Karam  (que en árabe significa generoso), socorrista voluntario, percibe a través de la niebla de humo una forma encogida, se acerca a ella para socorrerla. El hacía aquel trabajo por voluntad propia. Aquel ovillo encogido era una mujer que estaba en un estado físico y psicológico calamitoso.

De pronto, él la reconoció. Era la señora Ichrak, la madre de su amigo.

Y de repente, le preguntó sobre su familia, hijos y padres, pero ella hablaba de manera desordenada, insensata.

Sí, es normal, estaba en estado de shock. A pesar de la situación caótica, cogió a la señora Ichrak y corrió hasta la ambulancia. Ella no tenía heridas físicas graves, pero sí sufría heridas psicológicas profundas.

III

La imagen de esta mujer me viene al pensamiento, es como si viera una película muy agradable. Una película donde yo soy un actor con un papel en la historia.

Yo frecuentaba esa familia hacia poco tiempo, comía con ellos, viajaba con ellos, estudiaba con sus hijos. Es decir, que esa familia y, esencialmente, esa mujer habían marcado mi vida con recuerdos intensos, maravillosos.

No puedo imaginar que este desastre haya caído sobre esa dulce mujer. Hasta ahora no sé todavía lo que le ha pasado.

Sí, lo sé, y todo el mundo lo sabe, es la explosión de un almacén en el puerto de Beirut. Una explosión que ha agitado toda la ciudad: casas, comercios, gente, muertos…

Necesito acabar lo que debo hacer: socorrer a la gente. Y después iré al hospital para descubrirlo que ha sucedido, para buscar a la señora Ichrak una vez pasada toda esta tragedia.

IV

El socorrista la busca durante horas en diferentes hospitales de Beirut, no la encuentra. Llama a su amigo, el hijo de Ichrak, a su marido, a su padre, nadie responde. Está asustado, de verdad. Sin embargo, todavía le queda por buscar en el hospital público de las afueras.

 V

Aquí, inesperadamente, oyó una voz que le llamaba. Es Ichrak, cierto, es ella, “Alba” o Ichrak en árabe.

Por fin, la había encontrado. Tenía algunas heridas leves pero se mostraba muy agitada, ansiosa y nerviosa; es lo que veía por el momento. El había acabado su turno y entonces tenía tiempo para hacerle compañía a lo largo de aquella noche trágica.

VI

 

Al verlo, “Alba” o “Ichrak” empieza a hablar con palabras incoherentes.

El ha puesto su dedo en su boca y le ha dicho:

-Por favor, no hables, déjame que exprese mis sentimientos; quizás eso pueda ser una forma de aliviar tus sufrimientos.

-¿Te acuerdas de nuestro viaje a la montaña, en la primavera, con los abuelos, tu marido, tus nietos y tus hijos?

-¿Te acuerdas de la buena y rica comida que te había preparado cada día para ir de picnic o de merienda?

¿Te acuerdas de la boda de tu hijo, mi amigo? ¿Te acuerdas del día en que nació tu primer nieto?

¿Te acuerdas de cuando te llamaba “mi querido hijo”? No lo olvidaré jamás.

En ese momento, Ichrak fija su mirada en mí, como si buscara recuerdos maravillosos que pudieran unirse con el pasado reciente. Se levanta y dice:

¿Dónde están todos?

¿Dónde estoy?

-No te preocupes “Alba”, estás en el hospital, no tienes heridas graves. Estás bien. Voy a hacer todo lo que pueda para encontrarlos.

Sí, voy a hacerlo. Pero no olvides que tú eres como mi madre, tu familia es la mía también, hemos compartido muchos acontecimientos y recuerdos agradables. Hablo, hablo…sin parar.

Súbitamente, se oye muchísimo ruido en el corredor.

¿Qué ha pasado?

VII

Vi una multitud de socorristas entrar en el hospital gritando que cedieran el paso. Un colega me había dicho que habían sacado a una familia de entre los escombros. Todos estaban vivos. Él corrió detrás de ellos para obtener más información.

Había ocurrido un milagro, era la familia de Ichrak. A toda prisa, regresó a la cama donde ella estaba.

-Te lo he dicho, te lo he dicho, no te preocupes, todo se ha arreglado.

- Tú has perdido tu casa, tus muebles importados, tus objetos raros, pero lo mejor es que no has perdido a tu familia, mi familia.

Dos lágrimas brotaron de sus ojos azules, mientras me miraba fijamente. Pero su rostro se iluminó al oír la buena noticia. Esa es una imagen que no olvidaré en toda la vida. Había algo bello a pesar del dolor de las circunstancias.

 

Los nombres de los protagonistas no son fortuitos sino que tienen connotaciones significativas en la historia: Karam (de alma generosa, con sensibilidad) e Ichrak (Alba que inspira la esperanza).

Bahia Omari

Tarea de escritura inspirada en una foto. Narrador en primera, tercera y segunda persona.

Rabat, 10 de febrero de 2021.

"ALI Y LOS RECUERDOS DEL TERREMOTO", MOHAMMED EL AMIN

 


I

Todo ocurrió en una mañana de verano del año 2000, cuando yo tenía diez años. Aquella mañana fue diferente de todas las mañanas de mi vida. Mientras estábamos reunidos alrededor de la mesa del desayuno charlando como siempre, observé que la lámpara del techo se movía sola a derecha y a izquierda. Y una silla con ruedas se precipitaba a toda prisa desde el otro lado de la sala. Mi hermanita y yo empezamos a gritar y saltamos con toda nuestra fuerza a los brazos de nuestra madre.

Mi papá gritó:

¡Es un terremoto!¡Un terremoto!

¡Corred!… Corred fuera. ¡Dejadlo todo y vayamos rápido a la calle!

Antes de llegar a la puerta, escuchamos en principio un ruido estridente que venía desde todas partes. El suelo estaba temblando y, de repente, las paredes de la casa se derrumbaron. Yo no sabía lo que estaba pasando, lo único que recuerdo es que, en ese momento, vi caer la foto familiar que estaba colgada en la pared así como el resto de muebles, y el sonido de los objetos al chocar contra el suelo y de los vidrios que salían volando por el aire.

En realidad, fue un día terrible, no puedo olvidarlo. Toda mi vida se cambió desde ese día.

En tan sólo un momento, mi vida se convirtió en un infierno, sentí una gran amargura en mi corazón.

Me Pregunté, ¿cómo puede ser que un niño que ha vivido siempre entre los brazos de sus padres, se convierte de la noche a la mañana en un vagabundo, que tiene que enfrentarse al mundo solito?

¡Qué cruel eres, vida!

¿Cómo dejas que un niño menor de diez años se enfrente a su destino?

¿Tú no sabes nada acerca de la misericordia?  

Mi padre siempre me había enseñado que Dios no abandona a sus buenos siervos, y que es más misericordioso que nosotros con nosotros mismos. Pero, en ese momento no me di cuenta del significado de estas palabras.

Me desperté con mucho dolor en la cabeza, apenas tratando de ver lo que estaba pasando a mi alrededor. Sentí que mis ojos nublados me impedían ver bien. Realmente no sabía cuánto tiempo había pasado.

¿Una hora? ¿Dos horas? ¿O un día entero?      

Todo lo que recordaba eran los gritos de mi papa y los fuertes derrumbes.  Al parecer, me había quedado un poco dormido o, mejor dicho, había perdido el conocimiento por la gravedad del colapso.

La escena era aterradora. Los escombros estaban por todas partes, la sangre cubría el lugar, los cuerpos de mi familia estaban esparcidos, y el olor de la muerte dominaba el espacio.

Las cosas empezaron a aclararse poco a poco. Sentí un enorme miedo en mi pequeño corazón que latía intensamente; después, me entró el pánico. No sabía qué tenía que hacer. Comencé a llorar.

Grité con toda mi fuerza para llamar a mis padres. Mamá. Papá. pero nadie respondió.

Fui hasta donde estaba mi mamá. La sacudí. Tal vez está dormida, pensé. Le dije: “levántate mami, por favor no me dejes solo”. La abracé fuertemente y limpié la sangre de su frente, mis lagrimas chorreaban sobre su cara, levanté su mano, la besé, luego, resbaló y cayó al suelo. Muy rápido, puse mi cabeza en su pecho para escuchar si su corazón todavía latía, lamentablemente no oí nada. Supe entonces que mi madre me había dejado para siempre. Todo el amor y la ternura se fueron de golpe para no volver.

Ay, mamá, no me dejes por favor, respóndeme por Dios, soy tu hijo Ali.

Me dirigí hacia mi padre. Tal vez él me responda, pensé, lo sacudí varias veces, pero él tampoco respondió.

¡Oh, Señor! No hay dolor tan grande como el de perder un padre, Entonces, ¿cómo es cuando se trata de ambos?         

Pobre sobrino mío, Ali. Siguió moviéndose durante todo el día entre sus padres, a veces con su madre y otras con su padre y también con su hermanita, pero nadie le respondió. Esperaba que uno de ellos se despertara y hablara con él, y así siguió hasta que perdió la esperanza de que uno de ellos volviera a la vida. Estaba exhausto por la severidad de lo que había sufrido desde el primer momento del terremoto. Tanto es así, que no podía ponerse de pie.  Oscureció el mundo entero ante sus ojos, ya no sabía qué hacer ni adónde ir.  

Ali se acostó de espaldas, mirando hacia arriba repitiendo las palabras de su padre: “Dios no abandona a sus buenos siervos y es más misericordioso que nosotros con nosotros mismos”. Se sentó, luego comenzó a suplicar: Dios mío todo poderoso, no me dejes solo, tú eres capaz de todo… Oh Señor, ayúdame, sálvame de esta situación, nadie está conmigo ahora excepto Tú.

Ali es un niño muy inteligente, siempre había soñado con ser médico para curar a todos aquellos que necesitan ayuda. Mi hermano, en vida, solía cuidarlo mucho y alentarlo a lograr lo que quería; por tanto, no era tacaño con él, le proporcionaba todo lo que necesitaba, ya fuera en sus estudios o en su ocio. Lo mismo sucedía con su madre, que lo llenaba de su amor y ternura, lo cual lo convirtió en un niño especial, trabajador y sobresaliente en sus estudios.

¡Qué lástima que un niño así pierda de una vez y al mismo tiempo a sus padres y su única hermana! ¡Que Dios le ayude!  Voy a hacer todo lo posible para compensar a sus padres, y tratar de brindarle todo lo que quiera para cumplir sus sueños, y para que viva como cualquier otro niño, aunque nadie pueda reemplazar a los padres.

III

Mientras Ali suplicaba a Dios, las voces de mucha gente llegaron del exterior acompañadas de los sonidos de las máquinas excavadoras. Al principio, no pudo escuchar bien lo que decían, se acercó a un agujero de la pared para ver qué está pasando afuera. Era un equipo de rescatadores y también había algunos hombres y mujeres del barrio que estaban tratando de salvar a las víctimas y a los sobrevivientes.    

Ali empezó a gritar desde el agujero: ¡Ayúdenme! ¡Ayúdenme! No quiero morir, ¡Sáquenme de aquí por favor! No puedo aguantar más en este lugar. Todo el mudo se giró hacia el lugar de donde procedía la voz, y algunos de los rescatadores se dirigieron rápidamente hacia allí para salvar a ese niño que pedía ayuda. Mientras el niño Ali seguía gritando, el jefe de ese grupo se acercó al agujero de donde salían los gritos de auxilio, y le dijo a Ali:  

No tengas miedo, cariño. Estamos aquí para salvarte.

No te preocupes, necesito que me muestres tu valentía, campeón.  

Escúchame bien, mi amor. Debes quedarte ahí un poco atrás, no quiero que te pase nada malo durante el levantamiento de escombros.

Muy bien, campeón, dame tu mano con mucho cuidado, ahora te voy a sacar de este lugar.

Quédate aquí tranquilo, tenemos que sacar al resto de tu familia, esperamos que algunos de ellos sigan vivos.

Vamos al hospital, allí recibirás una buena atención, hasta que llamemos a uno de tus familiares para que te lleve con él cuando mejores.

IV

Veinte años después de este doloroso accidente, Ali se convirtió en uno de los médicos más famosos del país, y dedicó su vida al alivio de los afligidos y a las víctimas de los desastres naturales.


Mohammed el Amin (Actividad "Fotografía y tipos de narradores")

Rabat 2021

«VEINTE AÑOS, HIJO», BAHIA OMARI

    Lloro sin cortar cebollas, pero oigo la fluidez de las lágrimas, lágrimas por el dolor que alcanza siempre mi corazón, mi alma; un...

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

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Cantando los versos de José Martí.

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RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

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Manal, Ahlam y Assia recitando a Oliverio Girondo.

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Rkia recitando a Delmira Agustini

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Bahia recitando a Alfonsina Storni.

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Laura & Mohamed y Mohamed & Laura cantando a Alfonsina Storni.

Ensayando para el Día E junio 2015

Ensayando para el Día E junio 2015
Grupo del Taller de Lectura y escritura 2015

Recital 18 de junio de 2016

Recital 18 de junio de 2016
21.00 Instituto Cervantes de Rabat

Bahia. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Bahia. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Recital del 24 de abril de 2015

PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Viernes, 24 de abril de 2015, 19.00 -INSTITUTO CERVANTES DE RABAT -

Rkia. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Rkia. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Viernes, 24 de abril de 2015

Iman.PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Iman.PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Recital del 24 de abril de 2015

Abdellah. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Abdellah. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Viernes, 24 de abril de 2015

Fatima. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Fatima. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Rabat, 24 de abril de 2015.

Aïcha. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Aïcha. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Recital del 24 de abril de 2015

RECITAL 11 DE JUNIO DE 2014

RECITAL 11 DE JUNIO DE 2014
Recital "A orillas del Bu Regreg 2014"