TALLER DE ESCRITURA "A ORILLAS DEL BU REGREG" DEL INSTITUTO CERVANTES DE RABAT

Bienvenidos a «A orillas del Bu Regreg», el blog de los integrantes del Taller de lectura y escritura creativa, un curso especial que realizamos desde hace doce años en el Instituto Cervantes de Rabat (Marruecos).

En este espacio damos a conocer los cuentos, poemas y otros ejercicios de escritura que se proponen en clase y que realizan nuestros alumnos, aunque también publicamos colaboraciones de nuestros lectores.

Muchas gracias por leernos y por compartir vuestras opiniones.
Ester Rabasco Macías (profesora del Taller)

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domingo, 28 de octubre de 2018

«ALAS DE ACERO» de MOHAMMED JELMAD


Quizá no te gustan los viajes en avión. Por supuesto: confiar tu vida a una tripulación desconocida entre tierra y cielo es una aventura peligrosa. Imagínate en caso de accidente escuchando y obedeciendo las instrucciones de las azafatas para calmarte, poniéndote la máscara de oxígeno y el cinturón de seguridad que no servirán de nada, excepto para que durante tu muerte te halles en buena postura. Quizá también piensas en la ausencia de paracaídas y en el hecho de que no tienes ninguna posibilidad de pasearte por el espacio o de apearte para descansar un poco. Y seguro que ya te ves, mientras cruzas zonas de turbulencias, clamando por tu fe en Dios con el estrés como tu único y fiel compañero.
A mí, de todos modos, me encantan los viajes en avión. Ya en el momento de subir en el aparato sientes que cumples uno de los mayores sueños del ser humano y que tienes la oportunidad de disfrutar de un privilegio reservado sólo a las aves. No te preocupes por el vacío en el estómago en el momento del despegue, no es más que el anuncio de tu conquista del cielo, un desafío a las leyes de la ingravidez que ofrece esa sensación de pertenecer a nada y a nadie mientras uno se baña en las nubes acompañado de estrellas.

Mohammed Jelmad
Rabat, Octubre de 2018
Texto inspirado en el "EL PLACER DE VIAJAR" de Miguel Ángel Cáliz.

miércoles, 24 de octubre de 2018

«EL TAXISTA» de BAHIA OMARI



Desde el aeropuerto hasta el hotel hay muchos kilómetros. Necesito un taxi, el medio de transporte más cómodo a estas horas (son las diez de la noche). Cojo un taxi para que me lleve a mi destino. Lo extraño es que hay un niño con el taxista. Me parece algo inusual, pero me digo a mí misma que eso no me incumbe. El taxista, un hombre de unos cincuenta años, muy bien vestido, me habla de manera muy amable y se  ofrece a llevarme. Tomo asiento en el taxi y le indico mi dirección. El trayecto dura unos cuarenta minutos. Viajamos en silencio, pero de repente una atronadora sirena de la policía agrede nuestros oídos. Yo no entiendo nada ni sé qué pasa.
El taxista se detiene. La policía le pide los papeles y nos ordena que salgamos del taxi. Yo siento mucho miedo. El niño llora sin parar. La policía hace preguntas sobre el niño. El taxista dice que es mi hijo. El agente de la policía se da la vuelta y me pregunta si es cierto. Yo, entre la confusión y el miedo, respondo de manera firme y contundente que no es verdad. El agente esboza una sonrisa irónica y dice que quedo arrestada por el secuestro del niño, como cómplice del taxista. Yo empalidezco y mis piernas no me sustentan. Grito que no tengo ninguna relación con ese hombre y que tan sólo soy una pasajera. El agente no quiere entender nada, habla por radio. Después, me pide que le acompañe en el coche de la policía para ir a la comisaría.
No me lo puedo creer. Me encuentro en una situación turbia, sin pruebas y sin nada para defenderme. Es tarde y no me permiten llamar a mi familia. Mi imaginación se evade de esa escena horrible intentando buscar una salida. Le cuento con energía la verdad al agente e insisto en que yo no soy cómplice sino víctima de ese hombre, y empiezo a llorar.
Unos minutos después, una mujer sale sonriendo del coche de la policía se me acerca, me expone delante de una cámara de televisión y me dice que es una broma. Es un rodaje del programa de televisión “Cámara oculta”.

Bahia Omari.
Rabat, octubre de 2018.
Inspirado en una conversación en el taller sobre “Cómo viajar en taxi y no morir en el intento”.

sábado, 20 de octubre de 2018

«UN JARDÍN EN MI VENTANA (o HUELLAS DE MI OASIS)» de RKIA OKMENNI


Cuando iba a la escuela en bicicleta, ya que ésta estaba a las afueras de la aldea, siempre llevaba en mi mochila, además de cuadernos y bolígrafos, una pequeña guadaña y una cuerda. De hecho, además de estudiar, mis padres me encargaban que fuera después de las clases a cortar la alfalfa para las ovejas, conejos y cabras que teníamos en casa. Eso no me molestaba en absoluto; al contrario, sabía que cumplía con mi parte de las tareas caseras y familiares. Además, me gustaba el contacto con la naturaleza.
El palmeral, mi otro espacio preferido, siempre estaba lleno de gente que trabajaba. Unos recogían alguna cosecha, otros araban o regaban su parcela, lo cual se suele hacer por turnos debido a la escasez de agua en el oasis. Allí, yo me sentía imbuida por los olores de diferentes plantas y árboles mezclados con el muy particular "perfume" de la tierra mojada. Además, mi oído solía colmarse con el canto de un pájaro, el ladrido lejano de un perro, el croar de una rana o el rebuzno de un burro. O bien, me llegaba un canto lejano, un intercambio de saludos o una discusión entre dos personas distantes y que hablaban en voz alta para entenderse. Aquel trasfondo tranquilizador, agradable y familiar hacía del palmeral un lugar favorito y privilegiado para mí. Y en el camino de vuelta, yo, llena de orgullo y de cierto sentimiento de responsabilidad por haber ayudado a mi familia, con el paquete de hierba ya cargado en la parte posterior de mi bici, saludaba a amigos de clase o a otra gente del pueblo.
Mucho más tarde, de mayor, además de una tremenda añoranza por mi tierra y sobre todo por el palmeral, entendí que aquella proximidad con la naturaleza, en el medio frágil del oasis rodeado por el desierto y amenazado por la invasión de la arena y por la desertificación, había dejado unas imborrables huellas dentro de mí.
Y desde entonces siembro cualquier semilla en mi patio, mis ventanas, así como mi terraza. Y por eso siempre están llenos de plantas que me llevan directamente hacia el palmeral.

Rkia Okmenni
Rabat, octubre de 2018.
Tarea de escritura inspirada en LAS HUELLASde MIGUEL ÁNGEL CÁLIZ.

viernes, 19 de octubre de 2018

«VIAJAR FLOTANDO» de RKIA OKMENNI


Me extraña que usted sienta tanto odio por los viajes en barco. Quizás se debe a que no aguanta el movimiento del péndulo de las olas. Quiero decir que usted tal vez no tiene «pies para el mar» y sufre mareos desde el instante en que pone su cuerpo en cubierta. O quizás ese órgano vital que es su corazón escapa a toda forma de control y sigue el movimiento oscilatorio: una vez hacia la derecha, otra hacia la izquierda. Y cosa muy normal, entonces usted se alarma y piensa que, entre sus locas idas y venidas, puede pararse sin previo aviso y matarlo. Tal vez usted envidia a todos esos pasajeros alegres su indiferencia a esa movilidad continua porque ellos sí suben, bajan, comen, hablan, bailan, disfrutan del viaje como si fuera un verdadero crucero. Mientras usted se siente enfermo y la travesía le parece una eternidad. A lo mejor lo que le molesta es el hecho de que ni siquiera puede apearse cuando quiere y lo que lamenta es no saber nadar en caso de un naufragio repentino. Y para colmo, la comida que ingiere se niega a quedarse en su estómago y vomita hasta la mínima miga que se atreve a comer…
En cuanto a mí, le confieso que me encanta viajar en barco. Imagine usted, y sólo como  recuerdo histórico de la historia de la humanidad, que el español Cristóbal Colón, el marroquí Ibn Batuta y el británico James Cook, así como otros muchos investigadores y navegantes, descubrieron importantes partes del mundo y a sus pueblos gracias sus barcos de vela, galeones o buques. Para mí, flotar rodeada por esta inmensidad acuática, en medio del océano y de ningún lugar, resulta una experiencia única, incomparable y placentera. Disfrutar de la calma que sólo interrumpe el ruido de las olas, de amaneceres y atardeceres en el mar es algo regenerativo y también una verdadera invitación a cuestionarse uno mismo y a meditar. Deambular en el puente de paseo y sentir el olor marino de las algas, la vista de estelas que se borran poco a poco y la aparición de los delfines que acompañan el buque, como para desear a los viajeros la bienvenida a su mundo, son instantes intensos y de una cercanía frágil a ese elemento vital que es el agua.
Todo se vuelve relativo con el balanceo de las olas. Entre agua y cielo, yo me veo con mis dimensiones exactas, diminuta en el universo y montada en uno de los descendientes del Arca de Noé. 
Permita usted que le diga que tiene que probar a viajar en barco, al menos una vez en su vida, y le aseguro que jamás se arrepentirá.
 
Rkia Okmenni
Rabat, octubre de 2018
Texto inspirado en el “El placer de viajar” de MIGUEL ANGEL CALIZ

miércoles, 11 de julio de 2018

"ESTO ES EL PRIMER TALLER DE TEATRO... QUIEN LO PROBÓ LO SABE" de FATINE SEBTI



Despertarse, arriesgarse, andar confundido,
emocionado, tímido, fuerte, asfixiado,
frágil, seguro, loco, sorprendido, 
solo, miedoso, valiente, acompañado. 

Tomar contacto con uno mismo,
impresionarse, confiar en otro,
mostrarse orgulloso, indulgente, comprensivo,
sentirse alegre, natural, creativo, atónito.

Respirar muy hondo, ponerse erguido,
dejarse llevar, navegar en un mar imaginario,
descubrir que sí se puede, aunque uno no lo crea.

Creer que en un escenario un mundo cabe, 

darse cuenta de que uno ya le ha tomado el gusto,
ver brotar amistades perfumadas, improbables,

sentirse cambiado, liberado, mejor que antes…
Esto es el primer Taller de teatro, quien lo probó lo sabe

Fatine Sebti (alumna del "Taller de Español con teatro")

martes, 26 de junio de 2018

«COMENTARIO DE “TÁNTALO” Y “BALANCE” DE ELVIRA DAUDET» por FÁTIMA EZZEHAR


No hay nada más impresionante que la palabra real que surge de un fondo herido por sentimientos ahogados, dejando lágrimas ardientes sobre unas mejillas ajadas. El silencio tiene su lenguaje. La voz de la palabra muda queda traspasada como el frío de la nieve y el calor del fuego que queman el cuerpo.
Así, yo me quedo atónita ante la palabra poética y emotiva de la gran autora Elvira Daudet.
Y también presento mi agradecimiento al poeta Gabriel Alejo Jacovkis que, con su voz tierna y tranquila, nos revela esos dos poemas cautivadores de Elvira Daudet:

TÁNTALO
Duelo de amor a espada y lirio abierto.
Me abraso con el frio de tu espalda,
atalaya de nieve que me niega
la cifra de tu gloria y de mi herida.
Cruel juego, cercas de nieve el fuego,
y al instante alimentas, beso a beso,
mi infierno. No desembrides la furia
de la sangre si es batalla perdida.
No me prendas, amor, si no has de amarme,
que ya ardo y muero en el incendio, presa
del sortilegio que en tu labio bebo.
Mientras tú, desdeñoso a mi condena,
te creces y atesoras, avariento,
toda la luz que derribada debo.

Elvira Daudet

¡Qué versos tan absorbentes! ¡Qué acercamiento tan rebuscado!: Qué poema de sentimientos radicalmente opuestos, de enfrentamientos humanos y naturales. Una lucha abstracta.
Una confesión nada habitual. Una confesión hecha como si el amor se convirtiera en pecado.
Me siento muy débil ante estos versos breves y fuertes, y ante sus palabras mágicas con su intenso romanticismo. Aunque, a la vez, me ofrecen alas para subir más alto, al séptimo cielo, con mis pensamientos, y así aprovechar la riqueza de las criaturas, de sus enfrentamientos y contradicciones con un alto nivel sentimental, moral y material.

Paralelamente a Tántalo, se presenta este otro poema:

BALANCE
Todo está consumado, es hora del silencio.
Os di la entraña,
lo que tuve más mío y verdadero
en el extraño viaje
que me correspondió:
el frío violeta y el horror de la España
del grito sofocado por los ríos de sangre
que pudrieron mis ojos infantiles.
Los grumos del dolor inconcebible,
mis tres mejores versos, escritos al futuro
en la sangre más joven, más entera,
coagulada en las rosas fallidas del invierno.
Abrí sin compasión los labios de la herida
para mostrar el cráter de lavas destructoras,
la triste cordillera de cenizas
que invadieron la aorta y ahogaron el amor.
Es hora de callar, todo está dicho.

Elvira Daudet

Me asombra la simetría perfecta que tienen los dos versos: al principio y al final del poema. Versos idénticos por la desolación y la desesperación, para al final caer en la sumisión de la “nada”. Sin embargo, pienso que nunca jamás  deberíamos callarnos ni desvanecer así todos nuestros sentimientos de amor, de dolor, de esperanza, de ignorancia, de recuerdos  incisivos e incurables que permanecen como un fantasma  poseedor de nuestro espíritu. Así pues, vuelve continuamente el eco de la nada.
Por tanto, entre ambos poemas se realiza un extraño viaje de sentimientos y recuerdos escritos con sangre… Un viaje que, para mí, consigue su apogeo en el vientre del poema:

mis tres mejores versos, escritos al futuro
en la sangre más joven, más entera,
coagulada en las rosas fallidas del invierno.

Breves  versos que hacen correr mucha tinta.
Saludos

Fátima Ezzehar
Rabat: 12 de junio de 2018.
Texto inspirados en “Dos poemas de Elvira Daudet dichos por Gabriel Alejo Jacovkis”, en https://www.youtube.com/watch?v=e8llYYlvhSg

miércoles, 20 de junio de 2018

«EN LA SALA DE UNA CONSULTA» DE ASSIA EL OUALIDI



        ¡Hola! ¿Puedo sentarme aquí?
        Sí, claro ahora mismo quito mi bolso.
        Mi nombre es Karim.
        Yo soy Leila.
        La sala está llena y he visto un asiento vacío a tu lado.
        Pero si hay varios vacíos…
        Tengo una cita con el doctor a las doce. ¿Y tú?
        Yo no tengo ninguna cita. Yo, siempre que me siento mal, vengo a ver al doctor.
        ¿Qué te ocurre? ¿Tienes cuerpo de lunes? ¿Estás en apuros?
        No estoy en la gloria, por eso estoy aquí, ¿te parece raro?
        A ti… me parece que te falta un poco de amor.
        Qué jeta tienes, no desvaríes.
        ¿Estás siempre así, en estado de ataque? Me molaría ayudarte.
        Vaya, vaya, es mejor que se te bajen un poco los humos ¿no?
        Bueno, pero quiero una respuesta a mi pregunta.
        Bueno, pregúntame.
        ¿Por qué estás aquí?
        Tuve una relación con un cabrón que me dejó de la noche a la mañana, y desde ese día padezco insomnio.
        Eso no debería importarte tanto, no seas masoquista.
        Y tú ¿cuál el motivo de tu presencia aquí?
        Soy yonqui, pero también soy un hombre sincero y de palabra… ¿No te parece? ¿Cómo te caigo?
        No me gusta la vanidad masculina, solo te conozco desde hace unos minutos.
        Para mí, es como si te conociera desde hace años.
        Me parece que esta mañana tomaste una gran dosis de caballo.
        ¿Alguien te ha dicho alguna vez que deberían cortarte la lengua?
        Una vez, un hombre me dijo que mis ojos eran la propia belleza del universo.
        No dudo de tu belleza.
        Tú tampoco estás mal. ¿Estás casado? ¿O tienes novia?
        No, soy demasiado pelotudo como para tomar una decisión tan ardua.
        ¡Vaya! Tienes razón, pareces muy pelotudo. Y como eres sincero conmigo, también quiero ser franca contigo y voy a hacerte una confesión.
        Soy todo oídos.

        Lo que voy a decirte te parecerá extraño… Quiero pasar esta noche entre tus brazos.

Assia el Oualidi
Rabat, 13 de junio de 2018
Actividad de escritura basada en la lectura de “Conversa” de Mario Benedetti.
                                                                                    

miércoles, 6 de junio de 2018

«EL PARQUE» de THANOS TSIVELIKAS

Th:   Perdón. ¿Me puedo unir a ti para correr juntos? Es la primera vez que estoy en el parque y no conozco muy bien el recorrido.
S:      Sí, claro. Si puedes seguir mi ritmo.
Th:   Gracias... Me llamo Thanos.
S:      Sandra. ¡Corre, por favor! ¡No hables!
Th:   Eres la única persona que no lleva mp4. Pensé que quizás te gustaría correr y hablar con otra persona al mismo tiempo.
S:      Si te has decepcionado, puedes pararte y sentarte.
Th:   ¡No, no, por favor! En ese caso, prefiero ser competitivo y ganar mi premio cuando te derrote.
S:      Vale, es mejor así.
(…)
S:      No llevo mp4 es porque me encantan los sonidos del parque. Las aves, el arroyo, los árboles, los niños... todo.
Th:   Gracias por tu aclaración. Pero, si quieres, puedo respetar tu deseo y seguir en silencio.
S:      No, está bien. Podemos contarnos alguna cosa mientras vamos corriendo.
Th:   ¡Genial! Entonces, serás la primera persona que conozca en Belgrado.
S:      ¿De verdad? ¿No conoces a nadie aquí?
Th:   Solo algunos griegos de la embajada. Pero, serbios no. Eres mi primera amiga.
S:      No hago amigos a los cinco minutos de carrera. Pero, en cualquier caso, si necesitas ayuda para algo durante tu estancia en Belgrado, me lo dices.
Th:   Muchas gracias.
S:      Entonces, eres de Grecia.
Th:   Sí, soy griego.
S:      ¿Y porque estás en Belgrado? ¿Turismo?
Th:   Turismo, no. Negocios.
S:      ¡Negocios! ¿Qué tipo de negocios?
Th:   Tengo una empresa pequeña en Grecia que produce espíritus alcohólicos tradicionales, como ouzo y tsípuro. Y quiero expandir mis negocios a Serbia con la producción de slivovitz.
S:      ¡Qué bueno! Me gusta mucho el slivovitz. Espero que tengas suerte.
Th:   Muchas gracias. ¿Y tú? ¿A qué te dedicas?
S:      Soy ingeniera agrónoma y trabajo como investigadora en un instituto público.
Th:   ¿De verdad? No pareces una investigadora.
S:      ¿Por qué no?
Th:   Tienes un tipo impresionante. Yo asocio la imagen del investigador a la imagen de Einstein.
S:      ¡Cielos santo! Espero no parecerme a Einstein.
Th:   Al contrario. Eres muy guapa. Y para serte sincero, lo primero en que me he fijado no ha sido en lo del mp4, sino en tus fabulosas nalgas, que han distraído mi mirada.
S:      Es mejor que volvamos al principio. Ya me estoy arrepintiendo de haberte permitido este intercambio de palabras.
Th:   Vale, vale… Pero al menos ahora sabemos algo el uno del otro, ¿no?
S:      ¿Cómo qué?
Th:   Como, por ejemplo, tu profesión y el hecho de que no aceptas piropos.
S:      No ha sido un piropo. ¡Ha sido una rudeza propia de un machista!
Th:   Ese machista quería saber más cosas acerca de ti.
S:      ¿Qué más?
Th:   Por ejemplo, ¿cuántos años tienes? o ¿cuál es tu signo? Y lo más importante, si estás soltera.
S:      Pues tengo cuarenta y dos años.
Th:   ¡De ninguna manera! ¡Imposible! Pareces mucho más joven. Y por favor, esto ya no es el piropo de un machista.
S:      ¡Gracias! Lo acepto, incluso si es el piropo viene de un machista. Es bueno escuchárselo a un hombre como tú.
Th:   ¿Como yo? ¿Quieres solo compensarme por el piropo?
S:      No solo. Hay una verdad pequeñita en esto.
Th:   Me haces muy feliz. Gracias.
S:      ¿Y tú? ¿Cuántos años tienes?
Th:   Adivina.
S:      ¿Cincuenta?
Th:   ¡Dios mío! Todas las buenas palabras que me acabas de decir se han derrumbado en un momento.
S:      ¡Ja, ja, ja ¡Era una broma!
Th:   Eso espero, porque ya he cumplido cuarenta y uno. Y el periodo posterior a los cuarenta es muy crítico para el hombre. Podría sufrir un infarto o una depresión fácilmente con tu broma.  
S:      Y supongo que estás casado.
Th:   Es otra cosa mala que probablemente cualquier hombre lleva en su joroba después de los cuarenta. Pues sí, estoy casado en Grecia y tengo dos hijos. ¿Y tú? ¿Qué hay de ti?
S:      Estoy divorciada. Tengo un hijo de once años y vivo con mi madre y mi hijo en casa de mi madre. Eso es todo.
Th:   Me parece que puede resultar muy duro, para una mujer soltera, trabajar en un entorno tan exigente y, al mismo tiempo, criar a su propio hijo. Estoy muy orgulloso de que seas mi amiga. ¿Puedo llamarte “amiga” sin caer en otro malentendido más?
S:      He sido un poco estricta contigo. Así que creo que puedes. Sin malentendidos.
Th:   Gracias, amiga valiente.
S:      Pero sin más adjetivos. No creo ser valiente. Cada persona tiene un objetivo en la vida. El mío es criar a mi hijo de la mejor manera posible. Y trato de dedicar a ello todos mis esfuerzos.
Th:   ¿Y tu vida personal? Amor, emociones, pasión…
S:      Todos se reflejan en mi hijo. Hace años que no le permito el amor, las emociones o la pasión a mi corazón. Lo único que hago por mí misma es correr en este parque cada tarde. Y lo hago cerca de mi hijo. ¿Lo ves? Es ese que está entre los niños que juegan en la fuente. El que lleva la camiseta del “Estrella Roja”. Por eso que no llevo mp4. Me encanta escuchar sus risas cuando juega.
Th:   Puedo comprenderte. Eres adorable como madre.
S:      ¿Y tú? ¿Por qué estás en este parque corriendo?
Th:   Por nada especial. Simplemente, a mi edad tengo que correr mucho si quiero mantener mi barriga de una forma aceptable.
S:      ¡Ajá! En este caso, también debería ser válido para mí. Tenemos más o menos la misma edad.  
Th:   ¿Para ti? No es cierto. Quizás tenemos la misma edad, pero estás de muy buen ver. Y tu cuerpo es increíble. Si no tuviera miedo de que me llamaras machista otra vez, podría decir mucho más sobre tu maravilloso cuerpo.   
S:      ¿Más como qué?
Th:   Como que mientras estábamos corriendo juntos y he tenido la oportunidad de ver tus senos a través de tu escote, no he podido dejar de mirarlos.
S:      ¿Ah, sí? Entonces, ¿podría también hacerte una confesión de amiga a amigo?
Th:   Por supuesto.
S:      O mejor… ¿De novia a novio?
Th:   Dame, por favor, tu mano para seguir corriendo abrazados y dime.

S:    Quiero que la primera botella de slivovitz que produzcas sea solo para ti y tenga mi sabor. Quiero, a medida que el sudor gotee de mis senos, que el primer slivovitz que produzcas esté destilado sobre mis senos y sientas en tus labios, cada vez que bebas, el sabor y el olor de mi cuerpo.


THANOS TSIVELIKAS
Rabat, 3 de junio de 2018.
Tarea inspirada en «CONVERSA» de MARIO BENEDETTI.

«VEINTE AÑOS, HIJO», BAHIA OMARI

    Lloro sin cortar cebollas, pero oigo la fluidez de las lágrimas, lágrimas por el dolor que alcanza siempre mi corazón, mi alma; un...

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Cantando los versos de José Martí.

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Iman y Anastasio recitando a Mario Benedetti. Mohammed a la guitarra.

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Manal, Ahlam y Assia recitando a Oliverio Girondo.

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Rkia recitando a Delmira Agustini

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Bahia recitando a Alfonsina Storni.

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Laura & Mohamed y Mohamed & Laura cantando a Alfonsina Storni.

Ensayando para el Día E junio 2015

Ensayando para el Día E junio 2015
Grupo del Taller de Lectura y escritura 2015

Recital 18 de junio de 2016

Recital 18 de junio de 2016
21.00 Instituto Cervantes de Rabat

Bahia. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Bahia. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Recital del 24 de abril de 2015

PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Viernes, 24 de abril de 2015, 19.00 -INSTITUTO CERVANTES DE RABAT -

Rkia. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Rkia. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Viernes, 24 de abril de 2015

Iman.PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Iman.PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Recital del 24 de abril de 2015

Abdellah. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Abdellah. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Viernes, 24 de abril de 2015

Fatima. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Fatima. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Rabat, 24 de abril de 2015.

Aïcha. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Aïcha. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Recital del 24 de abril de 2015

RECITAL 11 DE JUNIO DE 2014

RECITAL 11 DE JUNIO DE 2014
Recital "A orillas del Bu Regreg 2014"