TALLER DE ESCRITURA "A ORILLAS DEL BU REGREG" DEL INSTITUTO CERVANTES DE RABAT

Bienvenidos a «A ORILLAS DEL BU REGREG», el blog de los integrantes del TALLER DE LECTURA Y ESCRITURA CREATIVA, un curso especial que realizamos desde hace ocho años en el INSTITUTO CERVANTES de RABAT (MARRUECOS). En este espacio damos a conocer los EJERCICIOS DE ESCRITURA que se proponen en clase y que realizan nuestros alumnos, aunque también publicamos colaboraciones de nuestros lectores.

Muchas gracias por leernos y por compartir vuestras opiniones.
Ester Rabasco Macías (profesora del Taller)

Nuestro canal en YouTube: A ORILLAS DEL BU REGREG https://www.youtube.com/channel/UCOxmhYlix9perGlx2QEioag

CONSULTA NUESTRA PROGRAMACIÓN 2017-2018:

https://drive.google.com/file/d/0B058JyBmRRpaQTMyTzVWNUdOTjA/view

En el taller...

En el taller...
Aquí estamos, un día de mayo de 2016...

IMÁGENES DEL TALLER

IMÁGENES DEL TALLER
Comentando un cuento...

miércoles, 16 de marzo de 2016

“LA PÉRDIDA” de CLARA URBANO LIRA



«Un castillo de naipes —pensaba en el más profundo de los silencios—. Eso ha sido mi vida. Una partida mal jugada». En aquel bar donde se encontraba decidió ahogar su dolor en compañía de un coñac, amargo como aquel instante, el último trago. Toda una vida en la misma empresa, enriqueciéndola, dejándose la piel en cada proyecto. César había subcontratado a una joven inexperta, barata, con menos agallas, sumisa… Ella… una hoja caduca en un bosque naciente. Así se sentía.
En su mente naufragaban las palabras de su jefe, ensangrentadas, mientras una voz, rota y desgastada, le desgarraba el alma. Iban y venían, sin rumbo, totalmente borrachas. Y aquella voz ronca no cesaba en su empeño de hacerle recordar lo que ella ansiaba enterrar: la humillación. Pero Chavela insistía e insistía “qué difícil tratar de olvidarte” después de cuarenta años de matrimonio leal, fiel como una amante entregada, sin vacaciones, sin subida salarial… “Para nada” todo aquel esfuerzo, “para nada” tantas horas de insomnio, tantos amores abandonados. “Para nada”, cantaba Chavela en otra, “para nada le servía la vida sin...”. Desnudó los ojos de los cristales negros que llevaba y la protegían del mundo, de su vergüenza. Clavó su mirada en aquella voz, totalmente herida, y se restregó la pena. Intentaba absorberla, pero no pudo. Era enorme, redonda, compacta como una bola de billar, imposible de digerir. Se rindió. Sus lágrimas empezaron a surcar sus mejillas como un torrente. De nuevo, se tapó los ojos, hundidos y frágiles como su corazón. No quería que la viesen derrotada. Sentía la respiración agitada como su vida, y esas malditas frases… “Qué difícil tratar de olvidarte”… “Nada me han enseñado los años”… “Siempre caigo en los mismos errores”, zumbándole en el oído. Pero también aquellas palabras hirientes de César aguijoneándole el orgullo. Trasto viejo igual a quebradero de cabeza. Savia nueva igual a manipulable. Casi medio siglo dedicada a cuadrar facturas, ahora ella se había convertido en un número que restaba, pero no multiplicaba. Un deshecho que había que arrojar a la basura. Una antigualla. ELLA igual a NADA.
Respiró hondo y contuvo el aire durante unos segundos para después expulsarlo como un huracán a punto de arrasar una ciudad. Necesitaba escapar de aquel llanto melódico que invadía su cabeza, martirizándola. Se dirigió hacia la salida bamboleándose, encorvada, con los hombros caídos, arrastrando el peso de la pena. Huyó de aquel agujero donde se había recluido con el fin de esconder su llanto. La melodía de aquella guitarra  quedó suspendida en el aire. Una gigantesca ola de papeles subversivos, convulsos como su vida, como los años que el tiempo le había arrebatado, la enroscó y la arrastró hasta hacerla desaparecer, diluyéndola en aquel agitado ambiente.
Elisa caminó atropellada, dejándose llevar por un terremoto de voces enérgicas, sincronizadas y ajenas, que la engullían. “Savia nueva”, recordó. Sustitución. Muerte. Intentó zafarse de aquellos “san bernardos que parecían rabiosos. «DERECHO AL TRABAJO», leyó en una pancarta… Y en la Constitución, cuando estudiaba Derecho. De nada le sirvió tragarse tantas páginas sobre los derechos de los trabajadores. Aquellas leyes fueron consideradas un logro social y político en un país tambaleante, acostumbrado a los cambios abruptos, repentinos y sucios. Esas mismas frases que otrora le parecieron íntegras y ponderadas, hasta santas y virtuosas, habían sucumbido a la imparcialidad dejándose arrastrar cual ánima en pena transformadas en indecentes como la moral de una furcia. Aquel magnífico momento del que se jactaron los políticos de entonces, y que habían proclamado a los cuatro vientos hasta reventar, se había convertido en pura miseria, en papel arrugado como su piel. 
 “ACABEMOS CON EL CONTRATO BASURA”, leyó en otra pancarta más larga, pero no más profunda que la anterior. “Pobres infelices”, pensó Elisa. De repente, su boca escupió un gemido burlón. No quiso reprimirlo. No le dio la gana. Era lo único que le quedaba en la vida. Como su nombre. ELISA. Y soltó otro mucho más intenso y atronador. Algunos jóvenes la miraron desconcertados. “Otra pobre desgraciada deambulando por las calles”, murmuró el que llevaba la voz cantante. “Una cincuentona abandonada a su suerte por culpa de estos mandamases”, dijo a media voz una joven, de cabellos dorados, que se veía reflejada en el rostro de Elisa. Su última carcajada provocó un silencio apocalíptico que inquietó a los más cercanos, a los más avispados, los únicos que habían percibido en la mirada de ella el pájaro herido, sin alas, en el que se había convertido.
El ruido de una manada enlutada se aproximaba hacia ellos, dispuesta a todo, a romperles la crisma si era necesario. El miedo se apoderó de algunos manifestantes, los más pusilánimes, a los que enseguida se les inundaban los ojos y los pantalones. El resto permaneció erguido, agarrando con rabia la esperanza entre los puños. Los acorralaron. Elisa, cabizbaja, se arrodilló y se dejó caer al suelo, agónica. Aquellos lobos se acercaban mostrando sus colmillos metálicos, largos y negros, totalmente afilados. A ella no le importaba nada. Ella igual a nada. NADA que PERDER. Todo sucedió en un instante. Cerró los ojos. Sintió un crujido en su espalda. Luego otro. Y otro. El impacto del último provocó que los abriera de repente. Una nube blanca, brillante y femenina, la abrigó con su manto de ternura. Se hizo el silencio. En sus labios quedó dibujada una sonrisa.

Clara Urbano Lira
Rabat, 15 de marzo de 2016
Actividad basada en motivos estilísticos de “Desagravio” de Ricardo Piglia.

16 comentarios:

  1. Qué relato tan bien escrito, felicidades, me ha gustado mucho. María Ángeles

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, amiga. Tus palabras me animan a seguir escribiendo.

      Eliminar
  2. Clara,Tu texto es maravilloso; por su trama muy bien elaborada, y la combinación de sus eventos amalgamando, con facilidad,la imaginación a la realidad.Expresiones, comparaciones y descripciones con palabras profundas y expresivas."la humillación". palabra unica y independente,ha captivado mi atención;porque no es justo una palabra;es una frase sino todo un parafo amplio por todo lo que lleva(no para Nada).Tambien las últimas frases del texto apartir de:una nube blanca...una sonrisa.Verdaderamente, Una descripción magnifica y conmovedora a la vez.

    Muchas gracias, Clara por haber compartir tu trabajo con nosotros.
    Fatima

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Fatima. Tus palabras me llenan de alegría. Es difícil escribir relatos tristes, pero a veces son necesarios porque reflejan la sociedad que vivimos, desgraciadamente.

      Eliminar
  3. Clara,
    ¡Me encanta tu cuento!
    Me gusta el estilo y el vocabulario (¡Es que he aprendido nuevas palabras en tu texto!). Además haces que el lector sienta la acción y el movimiento continuo e ininterrumpido en el pensamiento de la protagonista y también en su alrededor. “LA PERDIDA”, triste historia, real pero muy bien narrada de Elisa se lea de un golpe y deja un sabor de creatividad literaria muy suave.
    Gracias y

    ¡Felicidades!

    Rkia.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me hace feliz saber que te ha gustado. Sabes lo mucho que os admiro a todos los componentes del taller, los que lleváis tanto tiempo escribiendo en una legua que no es la vuestra, con lo difícil que resulta escribir... El mérito es, sin duda, vuestro.

      Eliminar
  4. Otra vez, wow. Realmente, estoy muy sorprendido; tu relato es una hermosa creación con un cambio de estilo con respecto al precedente. A leerlo, siento que es otra manera tuya de escribir, menos espontánea, pero más elaborada. Nos hace descubrir otra faceta de tu gran talento. Demuestras todas las características de una pluma inteligente, fértil, imaginativa, rica y atractiva. Estoy impresionado.
    Abdellah

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Todavia me hago un lío con el sistema del blog y a veces en lugar de responder hago un comentario. Me han emocionado tus palabras. Tengo que confesarte que me encanta escribir y que lo hago de vez en cuando, pero nunca lo he hecho siguiendo normas, así que era todo un reto para mí conseguirlo.

      Eliminar
  5. Tus palabras me han emocionado. Viniendo de ti no sé que decir. Sabes lo que te admiro y sé perfectamente lo exigente que eres con lo que lees. Precisamente por eso tu comentario es muy importante para mi.

    ResponderEliminar
  6. Me has dejado boquiabierto y asombrado. Es una historia dura, desgarradora como la vida misma. Has retratado a la perfección los sentimientos de Elisa y por un momento he llegado a sentirlos yo también.

    Enhorabuena Clara y, por favor, continúa escribiendo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Anastasio. Siempre animándome. Me gusta escribir y disfruto haciéndolo. Estoy aprendiendo muchísimo en el taller y de Ester, pero también de todos vosotros.

      Eliminar
  7. Clara amiga mía!
    Wow!Qué puedo decir que solamente eres una escritora perfecta.El texto es muy bien elaborado, cautivo hasta al final. Tienes una manera propia de escribir. Tienes un gran talento, de verdad. Una historia dura como la vida, si. Una amalgama, una mezcla del pasado e del presente, con una descripción de los sentimientos muy fuertes. Impresionante! Tu inyección literaria es tan preciosa que me permite, me da una inspiración para mejorar mi estilo.
    Bienvenida a nuestro taller amiga!
    Me gusta mucho

    Bahia

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sé qué decir. Me has dejado sin palabras. Sabes perfectamente lo mucho que te aprecio. El ambiente en el taller es mágico y no solo por la presencia de Ester, sino también por todos vosotros. Es un privilegio poder compartir con todos esos momentos literarios.

      Eliminar
  8. Felicidades Clara ! Estoy descubriendo una nueva escritora en este taller maravilloso ! Que bueno lo que has escrito !! Me ha cautivado tu relato tanto que compartî`con tu protagonista su desconcierto total !! Fatal ! A veces con escrituras parecidas a la tuya nos preguntamos "para que sirven las peliculas??" Muchas gracias por compartir con nosotros estas palabras emocionantes que me estremecieron ! Enhorabuena!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tus palabras, María. Me animan a seguir intentándolo.

      Eliminar
  9. Lo mismo que Anastasio: “Me has dejado boquiabierto y asombrado”. Que talento de escritura bien escondido para mí. No porque eres una nativa, sino mucho más. No hay solamente una riqueza de vocabulario, sino todo un arte de elaboración sobre un fondo de imaginación bastante fértil. Estoy realmente admirativo.
    Abdellah

    ResponderEliminar

No olvides que nos importa tu opinión... Comenta nuestros textos, cuentos y poemas... Gracias.

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Cantando los versos de José Martí.

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Iman y Anastasio recitando a Mario Benedetti. Mohammed a la guitarra.

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Manal, Ahlam y Assia recitando a Oliverio Girondo.

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Rkia recitando a Delmira Agustini

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Bahia recitando a Alfonsina Storni.

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017

RECITAL 9 DE JUNIO DE 2017
Laura & Mohamed y Mohamed & Laura cantando a Alfonsina Storni.

Ensayando para el Día E junio 2015

Ensayando para el Día E junio 2015
Grupo del Taller de Lectura y escritura 2015

Recital 18 de junio de 2016

Recital 18 de junio de 2016
21.00 Instituto Cervantes de Rabat

Bahia. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Bahia. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Recital del 24 de abril de 2015

PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Viernes, 24 de abril de 2015, 19.00 -INSTITUTO CERVANTES DE RABAT -

Aïcha. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Aïcha. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Recital del 24 de abril de 2015

Iman.PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Iman.PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Recital del 24 de abril de 2015

Fatima. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Fatima. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Rabat, 24 de abril de 2015.

Abdellah. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Abdellah. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Viernes, 24 de abril de 2015

Rkia. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA

Rkia. PUESTA EN ESCENA DE POESÍA ESPAÑOLA
Viernes, 24 de abril de 2015

Lectura del Taller. 23 de abril de 2010

Lectura del Taller. 23 de abril de 2010
Tras la lectura...

Lectura del Taller. 19 de junio de 2010

Lectura del Taller. 19 de junio de 2010
La lectura

Lectura del Taller. 23 de abril de 2010.

Lectura del Taller. 23 de abril de 2010.
La lectura...

Lectura del Taller.19 de junio de 2010

Lectura del Taller.19 de junio de 2010
Tras la lectura

LOS ESCRITORES DEL BLOG...

LOS ESCRITORES DEL BLOG...
Aixa, Abdellah, Rkia y Abdelkrym (abril de 2013)

LOS ESCRITORES DEL BLOG.

LOS ESCRITORES DEL BLOG.
Aixa, Anastasio, Rkia y Abdelkrym (abril de 2013)

Alumnos del Taller

Alumnos del Taller
Tras la clase. Diciembre de 2010

A ORILLAS DEL BU REGREG...

A ORILLAS DEL BU REGREG...
... IMÁGENES QUE FLUYEN... (Fotografía cedida por Abdellah El Hassouni)